En la sección de actualidad de blazei.org se pueden observar los resúmenes y referencias a tres nuevos trabajos científicos, un experimento animal contra alergias, otro in vitro contra el cáncer de mama humano, y uno muy significativo sobre las distintas clases de Agaricus blazei y su ausencia de efectos inmunomoduladores contra en cáncer en experimentos animales, si esa seta no está contaminada por una endotoxina. Con ello se podría abundar en el futuro en más evidencias científicas de una presunta ligereza y en un presunto aprovechamiento comercial inexcusables de muchas empresas que comercializaron esta seta de interior con una publicidad agresiva.

La contaminación por endotoxinas del extracto de Agaricus blazei Murrill potencia las respuestas inmunológicas en ratones e inhibe el crecimiento de implantes de sarcoma 180 in vivo

(10/11/2010) En Pubmed se puede acceder al resumen del trabajo científico Endotoxin contamination of Agaricus blazei Murrill extract enhances murine immunologic responses and inhibits the growth of sarcoma 180 implants in vivo; también recogido en la blazeipedia.eu.org, el buscador académico sobre el Agaricus blazei o champiñón del sol.Una contaminación de esta seta con una bacteria GRAM-negativa podría hacer sus actividades descritas en este artículo mucho más efectivas, al punto que reduciendo o aumentando los liposacáridos a los que dan lugar las paredes de esas bacterias es cómo se evidencia la ausencia o la presencia de actividad biológica. Ya en 2002 unos prestigiosos profesores de la Universidad de Granada tenían la intuición de la presencia o influencia de un microorganismo. Qué duda cabe que esta nueva evidencia abunda en la evidencia de Distintos tipos de Agaricus blazei Murill y muy significativas diferencias entre ellos.

Kobayashi, H., & Masumoto, J. (2010). Endotoxin contamination of Agaricus blazei Murrill extract enhances murine immunologic responses and inhibits the growth of sarcoma 180 implants in vivo. J Environ Pathol Toxicol Oncol, 29(2), 159–168.

Serán interesantísimas esas nuevas investigaciones, si es que queda algo de la seta original todavía, después de que el beneficio derrotara sistemáticamente a la ciencia; e incluso se fuera perdiendo la seta óptima como el alimento excelso que es, en el sentido culinario o gastronómico sólo.

Una nueva resolución de 20 de octubre de 2010, dictada por la Sra. Ministra de Sanidad y Política Social, insiste, en el fondo, en que para ese Ministerio este champiñón en estado fresco estuvo prohibido (en toda la Unión Europea, puesto que se motiva de modo imposible con el Reglamento (CE) n.º 258/97) hasta una fecha indeterminada entre noviembre de 2004 y marzo de 2006; y para todo lo que no fuera fresco, hasta finales de 2007. Todo ello, cuando fui precisamente protagonista de su historia legal en la Unión Europea, esta especie de seta comestible estuvo siempre puesto legalmente en el mercado de la Unión Europea, los Países Bajos atendieron generosamente una petición mía indirecta e instaron un acuerdo oficial entre todos los Estados miembros en noviembre de 2003, en la reunión de esa fecha del Grupo de Trabajo de Nuevos Alimentos de la Comisión; la Comisión de las Comunidades Europeas y las autoridades competentes de once Estados miembros me han dado siempre la razón. Véase la página “legal” de agaricus.es.

Así, una prohibición general para toda España, impartida por el caso concreto del interesado, la Instrucción 34/IM/2006 del Ministerio de Sanidad y Consumo, disponía que desde el 30 de marzo de 2006 hasta el 25 de septiembre de 2007 no se pudo importar y comercializar este champiñón, como no fuera en estado fresco, con motivación imposible en normativas comunitarias de aplicación directa, y cuando estaba puesto legalmente en el mercado de toda la Unión Europea. Se habría afectado de ese modo a todos los puestos fronterizos de inspección sanitaria de la Unión Europea que no fueran españoles. A todos los Estados miembros de la Unión y a un tercer Estado, el exportador (la Comisión Europea, a la que nunca se informó de nada, ni siquiera se le notificó preceptivamente esa Instrucción, si no hubiera sido imposible, tendría que habérsela comunicado inmediatamente también a la República Federal del Brasil). Pero es que, con la explosión comercial que hubo en España durante la vigencia de esa imposible Instrucción, cabe incluso deducir que no se comunicó la misma a todas las Comunidades Autónomas, porque el pandemónium que se puso en el mercado durante todo ese tiempo tuvo que facturar millones, hasta alcanzar alguna gran superficie, incluso con el mismo nombre común en español que yo le había puesto. Lo que cabe reprochar es que muchos se lucraran conociendo a ciencia cierta esa situación gravísima e irregular. Cómo después, en una historia que se demuestra con relación directa con lo que tuve que soportar, se promulga un Real Decreto que ahora me lo reconoce todo, pero que contiene graves disfuncionalidades, a mi juicio, y hace que setas que estaban permitidas, ahora estén prohibidas por la imposible sospecha legal de ser tóxicas o venenosas (cuando siguen estando puestas legalmente en el mercado de toda la Unión, sin comunicar esa prohibición tampoco, aparentemente). Qué más les dará a las empresas que las comercializan. Mientras las vendan …

Si una vez ya me llamó personalmente el Sr. Presidente del Grupo de Trabajo de Nuevos Alimentos de la Comisión Europea, de modo sorpresivo, qué duda cabe que no hay otro camino que apelar a Bruselas, pedir a las Comunidades Autónomas las explicaciones que nunca da el Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad y, previas las consultas necesarias, hacer públicos todos los centenares de documentos originales digitalizados de lo que, en mi opinión, pudiera suponer un auténtico escándalo.

Las respuestas de la Comisión Europea y todos los documentos públicos administrativos se publicarán. Como se observará, van mucho más allá de una sola seta o la conserva de una seta comestible.

Insistiendo en que el Agaricus blazei o champiñón del sol, como yo le improvisé de nombre común en español a finales de 2003, si es de calidad, es una de las mejores setas gastronómicas del mundo; e insistiendo en lo censurable de la publicidad agresiva, por ignorancia o falta de escrúpulo, que se constata, como se pone de manifiesto en la entrada anterior, ahora considero necesario mencionar una publicación científica recién aparecida, Possible case for false-positive reaction in serum 5-S-cysteinyldopa levels in a patient with malignant melanoma by ingestion of Agaricus blazei Murrill extract. Sólo por el título se adivina que en un caso se ha relacionado la ingesta de extractos de Agaricus blazei con un falso positivo en una medida clínica utilizada para conocer el grado de un melanoma.

Por ello, frente a la censurable publicidad donde aquí vale todo, insistir en que cuando esta seta excepcional en todos los sentidos se toma buscando actividad farmacológica, toda la información disponible debe ser puesta con carácter previo en conocimiento del personal facultativo siempre; no como algunas empresas exponen, con una falsa apariencia de seriedad, en caso de duda.

El Agaricus blazei -o “champiñón del sol”, como yo le puse de nombre común en español- es un alimento sorprendente en muchos sentidos. Como seta gastronómica, es impresionante si se trata del champiñón original de calidad. Se trata de un alimento de consumo ordinario fabuloso. Por otra parte, nunca he considerado que este champiñón en sí (ni el mejor ni sus producciones comerciales indiscriminadas) o sus improvisados y graves derivados debieran ser considerados como “complementos alimenticios”. Máxime, cuando los mismos se publicitan atribuyéndoles propiedades farmacológicas frente al cáncer y además no acreditan lo que la seta original en sí; y no ya porque en muchos casos fueran hipotéticamente inanes o inocuos -no servirían para nada-, sino que también podrían incluso elevar el nivel de sustancias indeseables (véanse estas referencias (1, 2, 3, 4, 5).

Cuando algún o alguna gentil lector/a me ha escrito o llamado, siempre he insistido en que si se busca por la actividad farmacológica que se le describe, por casos aparentemente significativos e impresionantes que se le podrían atribuir (yo mismo tuve el privilegio de conocer muchos, por eso mi afición personal por esta seta más allá de mi interés comercial como alimento de consumo ordinario por sus excepcionales bondades fruitivas y nutricionales), o por la publicidad agresiva y a veces engañosa con la que se promociona en internet y en los envases, antes de nada, antes de cualquier consideración, hay que poner toda la información científica disponible en conocimiento de los médicos responsables. Porque se trata de un alimento de consumo ordinario, aunque haya sido rentabilizado de modo gravísimo derrotando el beneficio a la ciencia en múltiples aparentes complementos alimenticios que se publicitan con unas propiedades farmacológicas que no acreditan, cuando no existirían en muchos casos, o en la mayoría; o con esta seta en sí en producciones indiscriminadas de interior, sólo por el nombre (esto se hace más sangrante todavía, cuando el nombre común en español se lo puse en relación sólo con la seta natural, a campo abierto, de las montañas de Piedade, no para las producciones indiscriminadas de interior en cualquier sitio).

Entre la publicidad agresiva y posiblemente engañosa en la mayoría de las ocasiones con que se encuentra en internet, se habla de sus bondades con tratamientos de radioterapia. Podría ocurrir, como ocurrirá con la mayoría de cápsulas y producciones comerciales indiscriminadas, que no acreditara nada (siempre suponiendo que además no incrementara niveles de sustancias indeseables). Pero en el caso de que este alimento se consumiera con otros fines, y además sí acreditara algo, porque fuera la seta en sí de una variedad que se aproximara en algo a la óptima, hay información científica que es preciso tener en cuenta, y poner inmediatamente en conocimiento del médico responsable -incluso si se consume sólo como el excelente champiñón culinario que es-. Por ejemplo, algunas investigaciones sobre la administración de derivados de esta seta, mientras se está sometido a tratamientos de radioterapia.

Reproduzco a continuación una parte del epígrafe del artículo Contra el cáncer en general de blazei.org:

Junto a la quimioterapia, algunos ensayos conteniendo esta seta y algunas deducciones de otros trabajos científicos vendrían a describir sus bondades para el restablecimiento después de sesiones de radioterapia, como Hetland et al. en 2008 [35].

Pero es importante recordar en ese sentido cómo el Prof. da Eira también exponía que, además de que el champiñón del sol tiene efecto en la neutralización de radicales libres (moléculas ligadas a procesos celulares degenerativos) y funciona como un auxiliar importante en algunos tipos de tratamiento, como la quimioterapia, puesto que elimina en parte los efectos colaterales, con relación a la radioterapia, las pruebas realizadas por el equipo coordinado por la profesora Alzira Teruio Yida-Satake, del Departamento de Dermatología y Radioterapia de la Facultad de Medicina de la Unesp de Botucatú demostraron que los tés de algunos linajes son modificadores de la radiorrespuesta. Si se los ingiere antes de la radiación, no interfieren en el tratamiento.

Con todo, ese mismo té administrado luego de la radiación torna al individuo resistente a la radioterapia. El efecto radioprotector también se ha observado con los jugos administrados tanto antes como después de la radiación. Por lo tanto, el tratamiento podrá no surtir el efecto deseado si al té se lo toma luego de la radiación y al jugo antes o después. [74]. Y en ese sentido hipotéticamente también abundaría Masaki et al. (2006). En efecto, en un experimento científico in vitro con fracciones de Agaricus blazei tratadas con hemicelulosa, exponen que por ejemplo, esta característica del ABH podría poner a los pacientes en desventaja en relación con la eficacia de la terapia de radiación para el cáncer. En general, se ha demostrado que las células tumorales son más susceptibles a la irradiación en fase M que en los límites de la fase G1/S del ciclo celular, donde pueden mostrar resistencia durante la última mitad de la fase S. Así, el enriquecimiento de células tumorales en fase S por ABH (fracción de Agaricus blazei tratada con hemicelulosa) podría causar la atenuación de la efectividad de la radioterapia. En contraste, las células tumorales en fase S rinden mejores efectos de calentamiento terapéutico y medicamentos que actúan específicamente sobre la fase S, como los antimetabolitos. La demora sincrónica de las células tumorales en fase S por el ABH (Agaricus blazei tratado con hemicelulosa) podría hacer factibles un número de células para ser expuestas a los medicamentos en fase S por un periodo de tiempo mayor. Además, esto podría resultar en una minoración del tiempo y frecuencia de la administración de los medicamentos [75].

Cierto es que hay algunos ensayos clínicos menores -o de bajo índice de impacto- que apuntan sobre la minoración de efectos colaterales bajo radioterapia, pero eso también se explica. Cierto es que aparentemente hay casos en los que parece que ha ido muy bien con radioterapia. Lo que hay que tener en cuenta, por lo expuesto anteriormente, es si hipotéticamente se podría minorar la efectividad de la radioterapia en algunos casos concretos.

Obsérvese, por el contrario, cómo en muchos sitios en internet se extrapolan sus bondades, o se vierten mitos y leyendas comerciales, también sobre la radioterapia.

Que esta seta es impresionante en todos los sentidos es innegable. Que obsesiona y apasiona al que la ha podido conocer en sus mejores variedades naturales es un hecho que he comprobado durante más de once años en mí mismo y en muchos amigos que he tenido el privilegio de conocer. Pero hay que distinguir siempre entre su verdadera naturaleza como alimento, como una seta gastronómica excepcional, y las investigaciones científicas y casos que se han publicado, conocido o que se estudian, como una de las especies más impresionantes en biotecnología y medicina. Y esto último, fuera de su interés como un alimento de consumo ordinario excepcional, es para muchos de nosotros un hobby, una afición -en casos, por experiencias personales-; un interés personal y aparte de su calidad como alimento o de los intereses comerciales legítimos en ese sentido. Por tanto, toda la información científica de calidad disponible hay que ponerla en conocimiento del personal facultativo responsable cuando una persona opta por consumir esta seta excepcional buscando actividad farmacológica. De tan buena e impresionante que es en muchas ocasiones -es radioprotectora en experimentos animales, mantiene vivas durante dos semanas más ratas del grupo experimental frente a las del grupo de control cuando se las irradia hasta la muerte-, de las bondades como posible adyuvante en algunos tratamientos clínicos o de su actuación en solitario que se le describen en la literatura científica, puede llegar el punto en el que en alguna ocasión, teóricamente, no ayude, sino que en algunas personas pudiera hipotéticamente entorpecer un tratamiento de radioterapia, aunque minorare sus efectos colaterales -en teoría o se constate efectivamente esa minoración.

No se fíen nunca de publicidades agresivas en internet que anuncian de modo general bondades sobre todo.

Yo mismo di a conocer esta seta excepcional en España y durante diez años he podido constatar cómo se creaban leyendas comerciales que no pararon de retroalimentarse, derrotando el beneficio sistemáticamente a la ciencia.

En una somera búsqueda en google.com ha faltado tiempo para encontrar un ejemplo que ilustre la entrada anterior. En las páginas de hifasdaterra.com se encuentra el siguiente documento: http://hifasdaterra.com/cogumelame/wp-content/uploads/2010/03/I-Seminario-de-Micoterapia.Madrid.-Material..pdf

En él se puede leer:

Validación científica:

Champiñón del Sol y Quimioterapia Extracto de AbM (champiñón del sol) fue administrado por vía i.p durante 10 días consecutivos junto con otros medicamentos anticancerígenos durante dos semanas observando los resultados visibles en la tabla: Los datos sugieren que la capacidad inmunomoduladora de AbM favorece la actividad anticancerígena de los quimioterápicos.

AbM aumenta el efecto de la radioterapia.

Lo que no explica ese documento es en qué publicación científica aparecen los datos que muestra. Si fue un experimento animal o un ensayo clínico. ¿De dónde sacan que el AbM aumenta el efecto de la radioterapia? Que las variedades óptimas minoran sus efectos colaterales sí se describe. Pero a tenor de lo expuesto en esta entrada, lo que hay que hacer es tener precaución cuando se está recibiendo radioterapia.

¿Pero cómo no le hacen un favor a la humanidad y a la comunidad científica y nos dan una alegría demostrando que lo que se expuesto en esta entrada no es cierto?

Como dos anécdotas añadidas, no ya fui yo, reitero, el que le puso el nombre común de “champiñón del sol” al champiñón natural de Piedade, precisamente para diferenciarlo de las variedades de interior, como esta gallega, sino que las siglas AbM -con la b minúscula- también las empecé a utilizar yo en 2003 antes de que aparentemente Hifas da Terra supiera que existía el Agaricus blazei.

En ese documento, I Seminario de Micoterapia – Madrid, también se habla profusamente de la Ganoderma Lucidum (Reishi). Permítanme hacer unas breves notas añadidas sobre la historia legal de ambas setas en España.

Para conseguir el reconocimiento legal del Agaricus blazei, o verdadero champiñón del sol, pasé dos calvarios de cerca de cuatro años (http://agaricus.es/legal.html) y soporté lo que nadie se puede imaginar; lo perdí todo en la vida. Sin embargo, a tenor del muy irregular reportaje que me hicieron en DSalud en febrero de 2004, y con posterioridad al mismo, utilizándolo como publicidad, Hifas da Terra hizo un gran negocio con el Agaricus blazei, mientras yo lo legalizaba y volvía a tirarme años para su segundo reconocimiento legal. Aunque se acredita que conocieron la situación, no me ayudaron en nada; simplemente hicieron más negocio. Todavía es mi opinión, creo que respaldada por las autoridades competentes de Austria, Alemania y la Comisión Europea, que habría que ver si las cápsulas y extractos son realmente legales, a expensas de conocer su composición. Al final, les di a posteriori hasta la legalización de esta seta.

Pero es que hasta para el más lego en la materia y el menos despierto de los ciudadanos, cuando se tiene toda la numerosa documentación de mis expedientes, el proyecto del que será el Real Decreto 30/2009, se habría promulgado en algunos aspectos muy influido presuntamente por mi caso. Y ahora resulta que la Ganoderma Lucidum (reishi, pipa, paella, …) es prohibida desde el 24 de enero de 2010 por ese Real Decreto. No tengo interés comercial alguno en esa seta. Creo que, como ocurre con el blazei, en este caso hay también gradaciones importantes de actividades biológicas descritas, y que las mejores son las de alta montaña de Japón. Pero tan irregular resultó, en mi opinión, ese Real Decreto 30/2009, que además viene a prohibir terminantemente la Ganoderma Lucidum -aunque inscribe ahora expresamente al Agaricus blazei, fresco y en conservas, en el Código Alimentario Español-, que voy de nuevo a intervenir y pedir su derogación, precisamente por el caso ilustrativo de la Ganoderma Lucidum (entre otros).

Si no hicieron nada más que aprovecharse de la situación con la seta que yo di a conocer en España y por la que tanto luché durante ocho años entonces (de 1999 a 2007), el Agaricus blazei -salvo gravísimas irregularidades de la Administración sanitaria gallega o de la central-, cabría pensar que aunque injustamente la Ganoderma Lucidum está prohibida en España, aunque la comercialicen de hecho, tampoco harán nada. Yo les volveré a hacer el favor de que se reconozca que es legal su puesta en el mercado español. Entiendo que con la normativa comunitaria de aplicación directa en toda la Unión en la mano, tengo razón.

Sería de interés si ellos hacen algo ahora, porque también comercializan intensivamente la Ganoderma Lucidum y sus cápsulas.

El 22 de mayo de 2010 se remitió un comentario -que no he publicado- a la entrada de 26 de enero de 2009, Potentes efectos inhibidores de extractos de Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol frente a la leucemia mieloide humana in vivo e in vitro.

Este comentario que no publiqué, pero que reproduzco, era:

Donde comprar champiñon del sol en extracto concentrado:

Y se respondía a sí mismo en http://www.farmacia-internacional.net. La página web que escribe el visitante como propia es la misma.

Esa entrada de 26 de enero de 2009, Potentes efectos inhibidores de extractos de Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol frente a la leucemia mieloide humana in vivo e in vitro, se refería a un artículo científico publicado por esas fechas, Inhibitory effects of Agaricus blazei extracts on human myeloid leukemia cells. En el mismo se describe que se adoptó de manera sistemática una aproximación guiada por ensayos biológicos para optimizar la extracción de los componentes bioactivos del Agaricus blazei que fueran antileucémicos. Y su conclusión es que, si bien es cierto que se describe la inducción de apóptosis y la inhibición de la línea de leucemia mieloide humana, los polisacáridos del Agaricus blazei (glucanos incluidos) no mostraron en ese sentido actividad alguna. Fueron otros principios activos.

Se trata de un experimento científico animal en el que se ensayaron múltiples extracciones, por diferentes métodos, de una cepa de Agaricus blazei controlada, acotada y producida a campo abierto. Y de esas múltiples extracciones, una de ellas, parece ser la más efectiva in vitro, y luego la ensayan con éxito in vivo, con ratas. Pero ahí los glucanos no acreditan absolutamente nada, no presentan actividad alguna.

Si nos vamos a las páginas que sugiere el comentario para comprar, nos encontramos con las cápsulas de Agaricus blazei, mal llamado champiñón del sol por Hifas da Terra y http://www.farmacia-internacional.net, porque ese nombre común en español se lo puse yo mismo sólo al Agaricus blazei original producido a campo abierto en las montañas tropicales de Piedade; no al aprovechamiento comercial de unas producciones de interior en Galicia, transformadas además en mucho más rentables cápsulas. Ni de las primeras ni, mucho menos de las segundas, se ha descrito nunca nada de manera reglada. Antes bien, en el estado actual de la ciencia no cabría esperar nada o casi nada de las mismas, según mi opinión.

Sin embargo, se puede leer ahora en esas cápsulas de Agaricus blazei:

Bote con 62 cápsulas de extracto de Champiñón del Sol (Agaricus blazei, brasiliensis) cultivado de manera ecológica. Contenido por cápsula: 580 mg de extracto de Agaricus blazei, brasiliensis. Suplemento alimenticio concentrado. La potencia del extractado nos permite reducir la dosis diaria a 1 cápsula al día antes de la comida. Por lo tanto, con este bote tendrás cubierto el tratamiento para un mes. Para igualar la dosis de glucanos que hay en nuestras cápsulas medicinales de extractado habría que consumir de 6 a 9 cápsulas de seta en polvo.

¡Pero si los glucanos no han presentado actividad en ese experimento en el que se pone ese comentario recomendándolas! ¡Pero si en ese trabajo científico se ensayan sistemáticamente extracciones de componentes bioactivos de una cepa concreta y un modo de producir concreto del Agaricus blazei o champiñón del sol! ¿Es que acaso coincide de manera harto imposible con esas cápsulas de una variedad comercial de Agaricus blazei de interior producida en Galicia?

Con anterioridad, en la entrada del 8 de abril de 2009, Farmacia-Internacional.net y las paradojas legales y científicas cuando distribuyen las cápsulas de Agaricus blazei de Hifas da Terra, mal llamado por ella como champiñón de Sol, se reproducía la publicidad empleada hasta entonces, desde el 23 de mayo de 2007 (en plena prohibición, según el Ministerio de Sanidad y Política Social) y se pretendía demostrar los gravísimos errores de publicidad agresiva que no se corresponde con la realidad que se utilizaba.

Bote con 31 cápsulas de extracto de Champiñón del Sol (Agaricus blazei, brasiliensis) cultivado de manera ecológica. Contenido por cápsula: 580 mg de extracto de Agaricus blazei, brasiliensis. Los β-glucanos contenidos en esta especie son recomendados como terapia oncológica adjunta por la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.). Estas cápsulas de Agaricus blazei están especialmente indicadas para problemas de cáncer, al mismo tiempo que actúan sobre otros órganos incorporando todas sus propiedades medicinales: Posee un potente efecto anticancerígeno y antimutagénico. Se indica, además del cáncer, en enfermedades como Sida, Artritis Reumatoide, Hepatitis B, o en cualquier patología que curse con síndromes de inmudeficiencia. Activa la respuesta del sistema inmunológico. Disminuye los niveles de glucosa en sangre. Reduce los niveles de colesterol, la arteriosclerosis y la presión arterial. La potencia del extractado nos permite reducir la dosis diaria a 1 cápsula al día antes de la comida. Por lo tanto, con este bote tendrás cubierto el tratamiento para un mes. Composición nutricional: Polisacáridos: 41.2 % β-glucanos: 11.9 % Proteinas: 17.0 % Grasas: 2.8 % La diferencia entre el extractado y la seta en polvo reside básicamente en la concentración de β-glucanos presentes en las cápsulas. Para igualar la dosis de glucanos que hay en nuestras cápsulas medicinales de extractado habría que consumir de 6 a 9 cápsulas de seta en polvo.

Qué duda cabe que la publicidad ahora se ha atemperado. Pero léase, por favor, esa entrada del 8 de abril de 2009, Farmacia-Internacional.net y las paradojas legales y científicas cuando distribuyen las cápsulas de Agaricus blazei de Hifas da Terra, mal llamado por ella como champiñón de Sol, para comprobar, basado sólo en publicaciones científicas regladas, hasta qué punto esa publicidad es totalmente equívoca, al dar a entender que esas cápsulas tendrían la misma actividad farmacológica que el Agaricus blazei, en su mayoría natural,  producido a campo abierto, con cepas miceliales específicas y controladas; no además cápsulas o derivados comerciales, que se deducen improvisados, de este champiñón.

En resumen, esa entrada venía a describir cómo, en el estado actual de la ciencia, ese champiñón varía de composición (e incluso de morfología), dependiendo de la cepa micelial utilizada. Cómo el champiñón original, el verdadero champiñón del sol, acredita la optimización de todas las propiedades que se le han descrito en el estado actual de la ciencia, mientras que cultivos también naturales del mismo, pero a pocos cientos de kilómetros, ya no evidencian alguna de esas propiedades. Cómo van desapareciendo las propiedades descritas en experimentos científicos conforme se van multiplicando las producciones de interior, al calor sólo del nombre de la seta -del nombre común que le puse en español, aunque me refería a la original y natural, no a cualquier variedad comercial de interior-. Cómo los derivados, cápsulas, comprimidos, extractos, … no acreditan lo que la seta en sí, y eso cuando son óptimos, con inversiones multimillonarias en producciones a campo abierto con una cepa micelial propia y desarrollada por una gran biotecnológica japonesa. Cuándo no, con producciones comerciales de interior en cualquier sitio. Cómo se aparta totalmente de la verdad el atribuir la actividad a esta seta sólo en base a los betaglucanos contenidos, cuando muchas de las actividades descritas no tienen nada que ver con ellos.

El interés investigador en esta seta, mientras sea óptima, de la que cada vez queda menos, por la derrota sistemática de la ciencia por el beneficio, es que no presenta uno o varios componentes bioactivos, sino muchos, que actuarían simultáneamente, a la vez, en sinergia. Algo que no se ha descrito con ningún otra especie de hongos, hasta donde me llega.

De los derivados, cuando se han invertido muchos años y miles de millones de yen en desarrollarlos, en el estado actual de la ciencia se quedan mucho más que cortos con respecto a la seta en sí natural; y máxime, de los derivados producidos comercialmente en interior que recomienda http://www.farmacia-internacional.net ni hay un solo estudio reglado que yo conozca, ni, a tenor del estado actual de la ciencia y de lo que ellos mismos publican, cabría esperar nada o casi nada. O no acreditan nada -véase, por ejemplo, la entrada de 23 de mayo de 2010, Setas medicinales utilizadas para insuficiencia bioquímica después de tratamientos radicales para el cáncer de próstata. Un estudio abierto -;pero es que, aunque científicamente no demuestra nada, tres casos gravísimos de colapso hepático se relacionan en otro trabajo científico con otro derivado multimillonario, cuando a la seta en sí, si es natural y de calidad, se le describe actividad hepatoprotectora; de igual modo, la literatura científica advierte del incremento de sustancias indeseables en la producción de derivados, cápsulas, extractos, … encima de interior y sin saber cómo la concentran en cápsulas.

Aunque es repetirse de nuevo, es importante señalar los gruesos errores, que podrían ser considerados incluso hipotéticamente como publicidad equívoca en el texto original que exhibía http://www.farmacia-internacional.net para esas cápsulas de Agaricus blazei de Hifas da Terra.

1.- “extracto de Champiñón del Sol (Agaricus blazei, brasiliensis) cultivado de manera ecológica“. Champiñón del Sol es el nombre común en español que le puse al Agaricus blazei Murill natural, producido a campo abierto, en las montañas tropicales de Piedade, no al Agaricus blazei de invernadero, y por supuesto no a la producción “ecológica” de interior en Galicia de Hifas da Terra. Las diferencias de calidades y propiedades (o ausencia de las mismas) entre el primero y los segundos son abismales en el estado actual de la ciencia.

Da rabia que por el número 58 de DSalud, de febrero de 2004, se montara el mismo fenómeno mediático en España que se había venido montando en otros Estados; cuando mi intención era todo lo contrario. A petición del firmante de ese reportaje, y creyendo yo que se trataba de una revista científica, les envié toda la información que tenía sobre esa seta; no la pusieron toda; faltan a la verdad en la narración de los hechos en ocasiones; complementan con lo extraído de internet; no terminan de contar los casos clínicos que realmente se dieron; e incluso, cuando no todavía no se me había reconocido su legalidad, para poder importar lo que es también, el mejor champiñón gastronómico del mundo, el mejor Agaricus blazei natural, el verdadero champiñón del sol, como una de las mejores setas gastronómicas del mundo, y diciendo que no se publicaba, y que sólo era información a título personal, se me pidiera información sobre lo que yo consideraba lo mejor. Da rabia que la primera publicidad con la que se comercializa masivamente en España fuera con el caso de mi propio padre en 1999, así como de otras personas próximas a sedes clínicas y académicas que tuve el privilegio de conocer; primero, con ese reportaje que me hicieron en DSalud; luego, sacándalo además en un libro que fue un tremendo éxito; y mientras yo tuve que soportar cuarenta y siete meses para su reconocimiento legal como el extraordinario alimento que es, mientras la facturación se hacía inauditamente grande, con dos prohibiciones generales sucesivas que sólo yo en solitario combatí y gané, mientras otros se aprovechaban de la situación sin aparente escrúpulo legal.

Sólo menciona en una ocasión o dos ese reportaje dos aspectos fundamentales: que sólo una pequeña parte de la producción natural era esa maravilla de investigación que se acredita, que no todo era el mismo. Y también, de pasada sólamente, que se trataba de un alimento excelso. Se trata de una de las mejores setas culinarias del mundo. Aunque ralos comentarios, poco importó para que después Hifas da Terra, con su producción de interior en Galicia, y al calor de ese reportaje, con una prohibición general que sólo yo combatí y vencí, insertara de manera significativa publicidad hasta en esa revista, sobre el champiñón del sol …

Este champiñón, si es de calidad, es el mejor gastronómico del mundo, el portobello de almendra. Si es de calidad, en sí y natural de su entorno en las montañas tropicales de Piedade, también es una de las especies más interesantes y maravillosas en biotecnología y medicina. Pero como se trata de un alimento de consumo ordinario, si se busca por propiedades farmacológicas -y que no sean los mitos y leyendas, publicidades equívocas y extrapolaciones de lo descrito para otros tipos de seta radicalmente distintos, y más, para sus rentables derivados, hay que poner toda la información científica, reglada y de calidad en conocimiento previo del personal facultativo responsable.

¿Qué negocio tan impresionante para muchos supuso el que yo lo diera a conocer, sin la misma seriedad, no ya mía, sino de cualquiera que ha conocido la seta natural tropical, el verdadero champiñón del sol? Muchos, como me pasó a mí, se quedan apasionados con la misma durante muchos años. Once en mi caso. Qué pena que por derrotar el beneficio a la ciencia, nos vayamos a quedar sin ella, y nada más que con leyendas y publicidades equívocas.

Cultivado de manera “ecológica“, cuando se trata de una producción interior en Galicia, es algo indiferente para la diferencia de calidades y propiedades, o ausencia de las mismas, en el estado actual de la ciencia, cuando se compara con el Agaricus blazei Murill natural producido a campo abierto de modo óptimo, el verdadero champiñón del Sol, no una variedad comercial más de Agaricus blazei Murill.

Los β-glucanos contenidos en esta especie son recomendados como terapia oncológica adjunta por la Organización Mundial de la Salud (O.M.S.)“. A ver si de una vez citan la fuente que fundamenta esa información.

Por otra parte, no se sabe si cuando afirman los β-glucanos contenidos en esta especie … se refieren a los del Agaricus blazei Murill natural, y no a los de su propia producción, o, por el contrario, se atribuyen unos β-glucanos óptimos contra el cáncer en esta publicidad.

Reiterar que, en el estado actual de la ciencia, como se expone en Los beta-glucanos del Agaricus blazei Murill y la publicidad comercial histórica de modo general como el componente activo principal o único de su actividad farmacológica:

no es sólo uno o pocos principios activos los que en el Agaricus blazei Murill acreditarían esos efectos farmacológicos, sino increíblemente muchos simultáneamente: el complejo β-(1→6)-D-glucano-proteína, polisacáridos con efectos antitumorales, como el xilo-glucano, galacto-glucano, péptidos-glucano y proteínas ribonucleótidas, así como esteroides [1]; de igual modo, alfa-glucanos y otros polisacáridos de menor o bajo peso molecular [2]; un ergosterol – la primera vez se describe actividad antiangiogénica a un ergosterol [3], y piroglutamato sódico – siendo también la primera vez que a través de esa substancia contenida en el Agaricus blazei Murill se describe actividad antitumoral y antimetastática por inhibición de la angiogénesis [4]

También se han descubierto muchos más y muy importantes principios activos que no son beta-glucanos, sino polisacáridos de bajo peso molecular.

… Park. et al. en 2003, en su trabajo sobre la determinación de la concentración de beta-glucanos en el Agaricus blazei por el método enzimático ya demuestran que el Agaricus blazei natural cultivado a campo abierto tiene una concentración de beta-glucanos mucho mayor que cualquiera producido en invernadero, y que, además, entre la propia producción tropical a campo abierto de Brasil hay muchas diferencias, dependiendo de dónde y de cómo se produzca [9]

En abstracción de los otros muchos principios activos que se le han descrito al Agaricus blazei Murill, champiñón del Sol o portobello de almendra, si lo que se tuviera en cuenta fueran sólo los beta-glucanos que contiene (en esta seta, del tipo 1-6-D), en primer término presentaría más efectividad una seta natural – por tanto, tropical, puesto que se trata de una seta de clima cálido – que una de invernadero. Y después, entre las que se cultivan de modo natural en Brasil, también hay diferencias, y estas diferencias vendrán, de la cepa micelial empleada, de su control, del modo, localización y procesos de producción, envasadado y de almacenamiento [10] [2] [11] [12] [13] [14]

Ahora también se sabe que diferencias fundamentales en las producciones naturales vienen del microclima peculiar de la Sierra de Piedade en la época de la producción, de octubre a abril.

… Pero si se atiende a la literatura científica sobre los beta-glucanos 1-6-D del Agaricus blazei Murill desde los primeros trabajos, el compuesto activo que se describe que produce mayormente esta respuesta inmunitaria, el mayor compuesto activo en este sentido no es el beta-glucano en sí, sino que se trata de un complejo poliscárido-proteína (beta-glucano 1-6-D – proteína), al que se ha denominado F-III-2-b [15] [16] [17] [2] [18] [19]. En palabras de un Profesor de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Granada, sería como una estrella tridimensional – la proteína -, delicadamente acariciada por una película de azúcar – el polisacárido – , que impartiría lenguaje bioquímico a distancia [20]

Por tanto, si lo único que se tuviera en cuenta, como históricamente ha hecho la publicidad agresiva sobre este champiñón fueran los beta-glucanos, no es sólo que en el Agaricus blazei Murill producido en invernaderos la cantidad de beta-glucanos que caracterizan a esta seta es menor que en el Agaricus blazei Murill cultivado a campo abierto en su entorno natural tropical, y que entre el que se cultiva a campo abierto de modo natural también haya diferencias significativas de concentración, sino que además la mayor actividad farmacológica en referencia a los beta-glucanos (1-6-D) en el Agaricus blazei Murill no la producen en solitario, sino formando un complejo con una proteína (complejo F-III-2-b). Y estos complejos tampoco se dan en todas las clases de Agaricus blazei Murill producidos, sino que dependerá de la cepa micelial utilizada, localización y modos de producción, del momento de la recogida, del clima, la época del año, el sustrato, procesos de envasado, de conservación y almacenamiento. ¿Acaso se da ese complejo en la mayoría de las producciones de invernadero que acaparan el mercado? Según opinión del autor, con toda seguridad, tampoco.

Claro que no queda sólo a la opinión del autor de este artículo esas diferencias de composición y actividades biológicas. Así, en 2006, Hashimoto et al., en un trabajo con distintas cepas y modos de producción concluyen que “las fracciones de proteínas fueron diferentes cualitativamente; por ejemplo, marcas de proteína específica se detectaron por electroforesis de gel de policrilamida bidemensional, y las actividades enzimáticas, especialmente las actividades de lacasa, polifenoloxidasa, peroxidasa y beta-glucanasa, eran diferentes. Estos factores sugieren fuertemente que las condiciones de cultivo de los hongos medicinales son claves para apreciar su actividad farmacológica[21]. En este sentido, sólo añadir que las últimas investigaciones apuntan como fundamental en el desarrollo de la seta óptima, además de la cepa empleada, las variaciones de temperatura intradía que se dan en las montañas de Piedade, donde se cultiva a campo abierto el verdadero champiñón del Sol.

En el artículo Diferencias de efectos farmacológicos dependiendo de los modos o procesos de producción, conservación y almacenamiento; variación también de otros principios activos de blazei.org, se cita al Prof. da Eira:

El Dr. da Eira, en relación con la actividad reparadora frente a la quimioterapia y radioterapia de Agaricus blazei Murill producido a partir de seis cepas miceliales diferentes, expone que para obtener resultados óptimos se necesita una alternancia de temperaturas para fructificar (entre diez y 14 días de calor, seguidos de entre tres y cinco días de frío y luego nuevamente el mismo período de calor), así como en la necesidad de orientar el foco hacia los principios activos concentrados en los extractos y correlacionar la intensidad de los efectos medicinales a la época de cosecha, el sustrato y el clima [25]; algo que implícitamente ya ha descartado las producciones comerciales de invernaderos que inundan el mercado.

También se citan otros autores de prestigio  que descalificarían a estas producciones oportunistas de Agaricus blazei Murill de interior, aunque sean “ecológicas”:

Menciona el Dr. Firenzuoli en 2008 que es muy importante tener en cuenta la época de la cosecha y el modo de conservación en relación con la actividad farmacológica, abundando en ese sentido; así como que la explosión comercial que supuso el aprovechamiento publicitario de las primeras investigaciones llevadas a a cabo sobre este champiñón estimuló, no sólo la producción, sino la aparición de nuevas marcas aprovechando nombres populares, por lo que se hace difícil a los consumidores saber cuál es el Agaricus blazei Murill puro [2]. Lo ocurrido históricamente en Japón y en otros países, tuvo su traslado a España, cuando el autor dio a conocer allí de modo afortunado el Agaricus blazei Murill, improvisando su nombre común en español, como se expone en el artículo Como Champiñón del Sol [26].

Como se ha expuesto anteriormente, si la cantidad de beta-glucanos contenidos en el Agaricus blazei Murill son menores en las producciones de invernadero que las llevadas a cabo a campo abierto en su solar natural tropical, en este último, también se demuestran variaciones siginificativas dependiendo de dónde se han producido lo que serán distintos tipos de Agaricus blazei Murill [9].

Además de esa constatación, el momento exacto de la recogida es también fundamental en relación con la cantidad y estructura de los alfa y beta glucanos contenidos en el blazei, así como el almacenaje y el envasado. Eso es fundamental para obtener un extracto óptimo (Hashimoto et al. 2002) [27].

Yahoui et al. (2004), demuestran que el modo de producción y la localización de la misma da lugar a distintos tipos de Agaricus blazei Murill en cuanto a morfología y composición química de este champiñón – por tanto, a distintos valores gastronómicos y propiedades farmacológicas, o ausencia de los mismos [14]. Y esta situación, a la que se llega por la producción comercial indiscriminada y/o desconocimiento, de modo recursivo da lugar también a la variación genética de las cepas miceliales con las que se produce este champiñón [28] [29].

Estas cápsulas de Agaricus blazei están especialmente indicadas para problemas de cáncer, al mismo tiempo que actúan sobre otros órganos incorporando todas sus propiedades medicinales: Posee un potente efecto anticancerígeno y antimutagénico.

No ya unas oportunistas producciones de interior no acreditan en modo absoluto lo que la seta en sí, en el estado actual de la ciencia, sino que, además, los más rentables improvisados extractos y derivados de la misma, acreditarían todavía menos.

El estado actual de la ciencia, las investigaciones in vitro, ex vivo e in vivo, los estudios y ensayos clínicos sobre la efectividad de esta seta extraordinaria – cuando es la natural – contra el cáncer, establecen, haciendo única a esta seta extraordinaria – cuando es la natural y óptima – que no es un solo principio activo, en el  artículo de blazei.org Sobre los distintos efectos farmacológicos entre el champiñón en sí y los derivados del mismo, se cita, por ejemplo, al Prof. Itoh, exponiendo con su tenor literal que:

El hecho de que muchos de sus componentes muestren actividades anticancerígenas es una característica no observada en otros hongos. Extractos en solitario se venden frecuentemente como preparaciones de Agaricus, pero qué pérdida de tiempo o inane es eso, porque un alto porcentaje de agentes anticancerígenos permanecen en otras partes o, por así decirlo, te engañan. Recientemente, productos con marcada mejoría de capacidad de absorción, que podrían ser absorbidos incluso a través de la mucosa, se han desarrollado destruyendo las paredes celulares de calidad suprema del Agaricus blazei (himematsutake), así que, por favor, asegúrense.

En este último sentido, cabe recordar la recomendación añadida de Hifas da Terra en sus páginas de tomar conjuntamente vitamina C para facilitar la absorción de esos betaglucanos de sus cápsulas, en general (Sobre los aspectos históricos, legales, científicos y publicitarios de las cápsulas de “champiñón del Sol” de Hifas da Terra).

Pero, aún más, en la abstracción de que las cápsulas no acreditarían nada, y menos de producciones de interior, que en sí tampoco acreditarían lo que la seta en sí, Hifas da Terra y, a su través, farmacia-internacional.net, por ejemplo, afirman o afirmaban, sólo considerando a esos betaglucanos en general como principio activo de esa “maravilla” de cápsulas que Posee un potente efecto anticancerígeno y antimutagénico … (qué inane tantos años de desarrollo y miles de millones en inversiones por parte de grandes compañías biotecnológicas para desarrollar cepas específicas, cultivarlas a campo abierto, desarrollar derivados, medio estrellarse con ellos, con ensayos clínicos de miles de personas, … y terminar vendiendo la seta en sí, producida a campo abierto, cuando en Galicia y de interior tenemos esas cápsulas maravillosas, según HdT y http://www.farmacia-internacional.net, entre otros).

Esas cápsulas, esa tipo o variedad de Agaricus blazei con la que se fabrican, y esa publicidad sólo basada en los betaglucanos en general, no han acreditado científicamente que posean un potente efecto anticancerígeno – en general, se supone, sin mencionar el tipo de cáncer -, en el estado actual de la ciencia. Pero más llamativa y a mayores contenidos imposibles conduce todavía eso de potente efecto antimutagénico.

¿Qué se ha escrito en el estado actual de la ciencia sobre el efecto antimutagénico del Agaricus blazei? Que sólo el natural y óptimo lo posee, pero necesariamente el de producción “ecológica” de invernaderos en Galicia no lo tendría, y menos sus cápsulas. Y menos aún, en razón del único principio activo con el que se promocionan, betaglucanos en general.

En el artículo Diferencias de efectos farmacológicos dependiendo de los modos o procesos de producción, conservación y almacenamiento; variación también de otros principios activos de blazei.org, se expone:

El Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol ha demostrado su efectividad antigenotóxica, asimismo; y serán estas investigaciones las que también pongan de manifiesto cómo hay muchos tipos de Agaricus blazei Murill, y sólo muy poco realmente, el de Piedade, es el que acredita la optimización de todas las propiedades que se le describen a esta seta extraordinaria, mientras que otras cepas y modos de producción y procesamiento llegarán a no acreditar nada; lamentablemente, con toda probabilidad, la mayoría de lo puesto en el Mercado. Según Firenzuoli et al. [30], los extractos de ABM no siempre han demostrado un efecto protector frente al cáncer. Delmanto [31], encontró actividad antigenotóxica en ratones con Agaricus blazei natural de tres cepas direntes sólo en el pretratamiento de los mismos con infusiones de esta seta, pero había una actividad mayor en la cepa aislada AB 99/26. Luiz [32] no encontró actividad antimutagénica en la cepa de esta seta que ensayó contra el metil metanosulfonato en células V79. Mientras que Guterrez [33] no encontró tampoco efectos protectores en los extractos acuosos de algunas cepas de este champiñón que ensayó en células V79, sugiriendo que las diferencias en el cultivo, almacenamiento y preparación de los extractos podrían influir en la efectividad de las preparaciones. Ensayando extractos acuosos de tres orígenes distintos – todos cultivados de modo natural a campo abierto, (Botucatu-SP, Londrina-PR and Piedade-SP), Guterrez [34]observó potencial antigenotóxico, pero mientras esa actividad antigenotóxica se daba en el Agaricus blazei Murill de Piedade pre, post y simultánea al tratamiento, en la cepa de Botucatu no se daba, y en la de Londrina sólo siguiendo el tratamiento simultáneo.

A mayor abundamiento, en literatura científica extractos de Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol de distintos orígenes no siempre han demostrado efecto protector contra el cáncer, como las cepas miceliales originales. Delmanto et al. (2001), utilizando el test micronucleico contra la genotoxicidad inducida por ciclofosfamida, encontró una disminución en la frecuencia de los micronúcleos después de tratar a ratones con una mezcla de infusiones de distintos orígenes miceliales, pero no encontró una frecuencia micronucléica más baja en el linaje aislado AB 99/26 [35]. Luiz et al. (2003) no encontró actividad antimutagénica en los extractos acuosos de blazei contra el metil metanosulfonato en células V79, utilizando los ensayos de comet y CBMN, mientras que con otros Agaricus blazei Murill sí se había publicado [36].

Asimismo, Guterrez et al. (2004) tampoco encontró efecto protector de extractos acuosos de blazei de distintos orígenes, sugiriendo que las diferencias en el cultivo, almacenamiento y preparación de los extractos podría influir en la efectividad de las preparaciones [22].

En el estado actual de la ciencia, no son los betaglucanos a los que se atribuyen los mecanismos antimutagénicos, sino una serie de ácidos grasos insaturados que poseen determinadas variedades óptimas de este champiñón, censados por esas publicaciones científicas. No se puede, por tanto, publicitar los betaglucanos con el milagro que todo lo puede, atribuyéndoles además actividad antimutagénica, cuando son otros principios activos que, hasta ahora, sólo se tiene la seguridad que se dan en el verdadero champiñón del Sol, en la seta original de Piedade.

Se indica, además del cáncer, en enfermedades como Sida, Artritis Reumatoide, Hepatitis B, o en cualquier patología que curse con síndromes de inmudeficiencia. Activa la respuesta del sistema inmunológico. Disminuye los niveles de glucosa en sangre. Reduce los niveles de colesterol, la arteriosclerosis y la presión arterial“.

Sobre estas cápsulas de Agaricus blazei de Hifas da Terra, que promocionaba de esa manera por farmacia-internacional.net, y más aún en función de esos betaglucanos en general a los que aluden, no se ha realizado un sólo ensayo o estudio clínico, en lo que alcanza mi conocimiento (o en algunos casos de inmunodeficiencias, derivados de calidad, con muchos años de investigación e inversiones multimillonarias, se han estrellado, aunque la seta natural tropical en sí tenga una o dos observaciones clínicas sorprendentes). Simplemente se promocionan torticeramente con ensayos y estudios clínicos realizados, primero con la seta en sí, no con esas cápsulas “fantásticas”, y luego con Agaricus blazei Murill natural, no de invernaderos, por muy “ecológico” que sea.

En el artículo Diferencias de efectos farmacológicos dependiendo de los modos o procesos de producción, conservación y almacenamiento; variación también de otros principios activos de blazei.org, también se expone:

Liu et al. (2008), en un trabajo sobre las actividades inmunopotenciadora, hepatoprotectora, disminuidoras de grasas y grasas infiltradas, de colesteroles nocivos y azúcar en sangre y contra la diabetes del Agaricus blazei Murill, recalcan que se trata de Agaricus blazei Murill (Agaricus brasiliensis ss. Wasser) producido a campo abierto (siendo una seta tropical, lógicamente en entorno tropical) y de una cepa específica, en este experimento denominada KA21 [6].

Además de recalcar Liu et al. en ese trabajo la diferencia de las producciones a campo abierto [6], esto es, de la producción natural y de la cepa micelial específica que emplean, mencionan cómo se detecta vitamina D en esas producciones naturales, por la luz solar. Algo que tampoco se daría en las de producción interior.

En 2008, Hetland et al., en un trabajo sobre la actividad del Agaricus blazei Murill sobre el sistema inmunológico, infecciones y cánceres, señalan expresamente las grandes diferencias de potencial biológico entre los extractos de Agaricus blazei Murill de diferentes fuentes y procesos de producción [37].

Todos estos datos implican que las cepas miceliales y los tipos de pretratamiento influyen en la actividad farmacológica anticancerígena del blazei (Manzi et al., 2000) [38]. Pero el almacenamiento y preservación de este champiñón – qué decir de sus derivados – también varía sensiblemente en la actividad farmacológica que se evidencie posteriormente, en función de la temperatura, el sustrato y los procesos de envase o conservación [10] [2] [11] [12] [13].

Reiterar, en el abuso y aprovechamiento comercial de esta maravilla de la naturaleza, cuando es óptima, que al autor de este artículo le han llegado a llamar por teléfono o ponerse en contacto con él empresas o médicos que han venido distribuyendo y comercializando indiscriminadamente esta seta con publicidad agresiva, para, años después de empezar a hacerlo, desde que el autor la dio a conocer en España, y cuando ni siquiera todavía había obtenido el reconocimiento legal para su autorización de puesta en el mercado español – esto es, esas producciones comerciales se ponían en el mercado sin autorización sanitaria, necesariamente, como necesariamente no la pueden tener el pandemónium de oportunos e improvisados derivados – , para preguntarle entonces cuál era la cepa óptima – algo inane, pues como se demuestra en este artículo, el modo de producción, y más en invernaderos, ya de por sí produce una variación de la seta, en su morfología y en sus componentes químicos [39] [14].

Por otra parte, existen ensayos clínicos a doble ciego y exitosos contra la Diabetes Mellitus tipo II. Qué duda cabe que realizados con la seta natural y no con cápsulas de setas de invernaderos. En el artículo blazei.org sobre la actividad del Agaricus blazei contra la diabetes, se puede leer:

Así, por primera vez, Higaki et al., en 1997, dan posible explicación a actividad terapéutica en casos de diabetes (además de hipertensión y dermatitis atópica); en ese trabajo, ya se subraya la necesidad de una producción homogénea y optimizada y, por ende, de los distintos tipos y distintas propiedades o ausencia de las mismas en el Agaricus blazei Murill comercial. Más allá de ese mero efecto regulador de la fibra vegetal soluble que son los polisacáridos del champiñón del Sol, por primera vez se apuntaría la actividad de los beta-glucanos en los receptores de insulina[3].

Sin embargo, a partir de 2004 se descubrieron los receptores de beta-glucanos contenidos en el Agaricus blazei y los primeros mecanismos de actuación que explicarían su actividad antidiabética.

Pero posteriormente se describirá cómo otros componentes del Agaricus blazei Murill, oligosacáridos, presentan una actividad mucho más significativa que los beta-glucanos del champiñón del Sol en esos mecanismos o propiedades contra la diabetes. Así, en 2005, Kim et al. describen en experimentos animales la actividad antidiabética de los beta-glucanos y sus oligosacáridos hidrolizados enzimáticamente del Agaricus blazei. Aunque los beta-glucanos y los oligosacáridos del Agaricus blazei Murill habían mostrado propiedades antihiperglicémicas, anthipertrigliceridémicas, antihipercolesterolémicas y antiarteriescleróticas, indicando con todo ellos una actividad antidiabética en ratas diabéticas, los oligosacáridos tenían alrededor del doble de actividad de los betaglucanos con respecto a la actividad antidiabética [4].

En los capítulos de blazei.org, la enciclopedia del Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol, como alimento funcional y sobre las investigaciones sobre la actividad farmacológica del Agaricus blazei frente a distintas patologías, TODOS LOS ENSAYOS CLÍNICOS SE LLEVAN A CABO CON LA SETA EN SÍ, Y ADEMÁS CON LA SETA NATURAL PRODUCIDA A CAMPO ABIERTO, CON LA SETA TROPICAL. ¿Si las diferencias abismales entre unos tipos o variedades de seta y otras son insalvables, cómo pueden aprovechar esos trabajos sobre una seta, que en nada tiene que ver con esas producciones ecológicas de interior, y menos con sus más rentables cápsulas, para esa promoción fácil?

Volviendo a la entrada  donde se hacía el comentario sobre dónde comprar champiñón del sol concentrado,  entrada de 26 de enero de 2009, Potentes efectos inhibidores de extractos de Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol frente a la leucemia mieloide humana in vivo e in vitro, que no he publicado, pero que comento en esta entrada aparte, en el epígrafe Leucemias en blazei.org, investigaciones contra la leucemia humana, pero no realizadas precisamente con las cápsulas de Hifas da Terra y de farmacia-internacional.net, se expone:

En 2007, Gao et al., describen los mecanismos primarios de la apoptosis inducida en la línea tumoral de la leucemia por la fracción FA-2-b-ss preparada del champiñón Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol, apuntando lo interesante de estos descubrimientos en la lucha contra la leucemia. Este trabajo se llevó a cabo in vitro con células de leucemia humanas HL-60 [20]. Hay que recordar que esa fracción FA-2-b-ss es un complejo beta-glucano-<1-6-D-proteína, el mayor compuesto activo en relación con polisacáridos que se ha descrito en el Agaricus blazei o champiñón del Sol, al contrario de la publicidad simplista y agresiva de las múltiples producciones comerciales improvisadas e indiscriminadas que se promocionan con las bondades de los beta-glucanos en solitario.

En 2007, Jin et al. abundan en el estudio de los mecanismos de la apóptosis que el Agaricus blazei Murill produce sobre las células de leucemia humana U937 [51].

Con anterioridad (aunque con una variedad de Agaricus blazei Murill desarrollada y adaptada en Japón, el Himematsutake Iwade Strain 101), en 1994, con pacientes de leucemia aguda no linfocítica, Xiaohui et al. describen la remisión completa del 80 % del grupo experimental, un 30 % más que el grupo de control, con aumento remarcado de leucocitos, plaquetas y mejora de la circulación periférica, así como un menor número de infecciones y minoración significativa y remarcada de los efectos colaterales de la quimioterapia [52], como se expone en el epígrafe siguiente sobre observaciones clínicas y ensayos clínicos.

Kim et al. (2008) describen potentes efectos inhibidores de la leucemia mieloide humana in vivo e in vitro en un extracto de Agaricus blazei o champiñón del Sol. Los mecanismos de actuación se relacionan, al menos, con la inducción de la apóptosis. Sin embargo, los polisacáridos contenidos en este alimento no mostraron actividad contra la leucemia in vitro. [53]Este último hecho viene a recalcar el porqué este alimento es único, al describirse, no uno o pocos, sino muchos componentes activos que actuarían simultáneamente.

Recordar, así mismo, que, por ejemplo, los estudios clínicos llevados a cabo contra el cáncer de próstata explican gran parte de sus mecanismos de actuación en los principios activos antiangiogénicos en esta seta – que no son desde luego betaglucanos – y que Hifas da Terra y farmacia-internacional.net parecen desconocer. Pero que, a tenor de la publicidad que exhiben los dos sobre estas cápsulas, no contendrían tampoco. O el caso de derivados millonarios que no acreditan nada en pacientes de cáncer de próstata, como se expone en la entrada de 23 de mayo de 2010, , mientras sí existen algunas observaciones clínicas de la seta natural en sí, así como experimentos científicos, que describen efectividad.

“La potencia del extractado nos permite reducir la dosis diaria a 1 cápsula al día antes de la comida. Por lo tanto, con este bote tendrás cubierto el tratamiento para un mes. Composición nutricional: Polisacáridos: 41.2 % β-glucanos: 11.9 % Proteinas: 17.0 % Grasas: 2.8 % La diferencia entre el extractado y la seta en polvo reside básicamente en la concentración de β-glucanos presentes en las cápsulas. Para igualar la dosis de glucanos que hay en nuestras cápsulas medicinales de extractado habría que consumir de 6 a 9 cápsulas de seta en polvo.

La potencia del extractado nos permite reducir la dosis diaria a 1 cápsula al día antes de la comida. ¡Pero si en el estado actual de la ciencia, por la bibliografía científica citada, esas producciones oportunistas y cápsulas improvisadas no tendrían nada que ver con las investigaciones regladas sobre la seta en sí, cuando es natural!

¿En qué se basan para esa dosificación, cuando en el estado actual de la ciencia ya está probado que cada persona necesitaría una cantidad diferente? ¿Pero qué ensayos o estudios clínicos han realizado? (sobre unas cápsulas y sobre una variedad de Agaricus blazei de interior, además, desprestigada en el estado actual de la ciencia). Sólo se me ocurre una respuesta. Por cuestiones de márketing y rentabilidad.

La diferencia entre el extractado y la seta en polvo reside básicamente en la concentración de β-glucanos presentes en las cápsulas. Para igualar la dosis de glucanos que hay en nuestras cápsulas medicinales de extractado habría que consumir de 6 a 9 cápsulas de seta en polvo.

Si la diferencia, según Hifas da Terra y farmacia-internacional.net entre las cápsulas y la seta, producida por Hifas da Terra, de modo ecológico, pero de interior, reside básicamente en una mayor concentración de β-glucanos o glucanos presentes en las cápsulas (de seis a nueve veces superior), ¿qué ha pasado con el resto de principios activos, porque la maravilla de esta seta y lo que la hace única es que son muchos principios activos los que actuarían de forma simultánea? ¿También los han concentrado …? Vuelven al pensamiento las palabras del Prof. Itoh, exponiendo con su tenor literal que:

El hecho de que muchos de sus componentes muestren actividades anticancerígenas es una característica no observada en otros hongos. Extractos en solitario se venden frecuentemente como preparaciones de Agaricus, pero qué pérdida de tiempo o inane es eso, porque un alto porcentaje de agentes anticancerígenos permanecen en otras partes o, por así decirlo, te engañan. Recientemente, productos con marcada mejoría de capacidad de absorción, que podrían ser absorbidos incluso a través de la mucosa, se han desarrollado destruyendo las paredes celulares de calidad suprema del Agaricus blazei (himematsutake), así que, por favor, asegúrense.

Así como el trabajo de revisión de Firenzuoli (2007) cuando analiza el incremento de sustancias indeseables en derivados de esta seta.

Si el reportaje que me hacen en el número 58 de DSalud, de febrero de 2004, además de los errores que contiene, ya quedó obsoleto al poco tiempo, por la cantidad de literatura científica que se publicó después, año tras año, ¡cuántos naturópatas y médicos naturistas se pusieron también a prescribir, en ocasiones, esas cápsulas, en otras ocasiones, elixires …! Sólo por ese reportaje, sin actualizarse, investigar por su cuenta, ni tener en consideración, por ejemplo, lo que se ha expuesto en esta entrada.

Como anécdota doble, se promocionan y venden por parte de las mismas empresas otros derivados de la Ganoderma Lucidum (reishi) donde ponen que tienen mayor conceentración de glucanos (y eso que el Agaricus blazei natural, a campo abierto, es el que mayor concentración de beta-glucanos 1-6-D presentaba, reduciéndose en todo lo que no fuera el cultivo en su solar óptimo, y más todavía, de interior). ¿Por qué no promocionan sólo esas cápsulas de reishi?

La segunda parte de la anécdota es que, en la lucha en solitario que mantuve por el reconocimiento legal del Agaricus blazei, y a los días del reconocimiento de todo, se inició la memoria justificativa del que sería luego el Real Decreto 30/2009, de 16 de nero. Y según el cual, desde el 24 de enero de 2010 la Ganoderma Lucidum para uso alimentario está prohibida en su puesta en el mercado español.

Visto lo que fue mi caso y todas estas empresas que se aprovecharon, ya no habría nada de que extrañarse. Sin embargo, como regalo, les anticipo que estoy argumentando en vía administrativa, tanto que esa prohibición conlleva contenidos imposibles, como que si, bajo mi opinión, no se hubiera notificado a la Comisión Europea y quizá también a los interesados, con la normativa europea en la mano, que prevalece sobre ese Real Decreto, se podría seguir poniendo en el mercado.

Recordar que cuando yo hice un comentario en las páginas de http://www.farmacia-internacional.net, el 3 de mayo de 2009, el 4 de mayo me lo borraron, y que una carta abierta a su Sr. Farmacéutico titular, con cuestiones esenciales, como las expuestas, nunca fueron respondidas.

Aunque no he publicado el comentario de  22 de mayo de 2010 a la entrada de 26 de enero de 2009, Potentes efectos inhibidores de extractos de Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol frente a la leucemia mieloide humana in vivo e in vitro:

Donde comprar champiñon del sol en extracto concentrado: en http://www.farmacia-internacional.net/tienda

Lo he puesto en una entrada aparte y me he permitido hacerle yo también unos comentarios.

En el Aesthetic and Plastic Surgery Center, Dermatology Diagnosis and Treatment Center of PLA, General Hospital of Beijing Military Region, Beijing, 100125, China, se ha llevado a cabo el siguiente trabajo, como se recoge en la sección de actualidad de la minienciclopedia sobre el Agaricus blazei Murill o champiñón del sol, blazei.org:

Análisis químico de los polisacáridos del Agaricus blazei y los efectos de los polisacáridos en la expresión IL-1beta mARN en la piel quemada de ratas heridas tratadas

En Pubmed se puede acceder al resumen del trabajo científico Chemical analysis of Agaricus blazei polysaccharides and effect of the polysaccharides on IL-1beta mRNA expression in skin of burn wound-treated rats; también recogido en la blazeipedia.eu.org, el buscador académico sobre el Agaricus blazei o champiñón del sol. Comparados con modelos de ratas,las ratas alimentadas con polisacáridos de Agaricus blazei mostraron una reducción del ratio de los niveles de IL-1beta/beta-actina y IL-1beta en las pieles de heridas por quemaduras. Los resultados indican que algunos de los polisacáridos del Agaricus blazei podrían ser útiles para promover la curación de las heridas por quemaduras. En ese sentido, sería interesante volver a las descripciones de Gennari cuando también aplicaba de manera tópica la infusión de esta seta en ulceraciones externas en casos de cáncer de mama, así como otros trabajos o descripciones, o incluso tradición, sobre sus bondades en la piel. Todo esto debería ser investigado de manera reglada.
Las bondades del Agaricus blazei o champiñón del sol sobre la piel son conocidas de manera tradicional; incluso hay alguna patente para uso tópico, y con su ingesta habitual muchos describen un aparente rejuvenecimiento de la piel, de manera muy significativa, así como del cabello. Eso lo pude comprobar yo durante muchos años con el caso de mi propio padre.

En blazei.org, se ha publicado una nueva noticia sobre algunas estructuras moleculares de las especies del género Agaricus, como el Agaricus blazei, o champiñón del sol, y el Agaricus bisporus, o champiñón común, que presentan propiedades antiinflamatorias y contra el dolor, reductoras del dolor o que elevan el umbral de la sensibilidad del dolor.. Reproduzco esa noticia: Estructura de los fucogalactanos de las subespecies Agaricus y sus propiedades antiinflamatorias y antinociceptivas

En Pubmed se puede acceder al resumen del trabajo científico Structure of Agaricus spp. fucogalactans and their anti-inflammatory and antinociceptive properties; también en blazeipedia.eu.org. Los fucogalactanos del Agaricus brasiliensis (Agaricus blazei) exhibieron en este trabajo científico unas propiedades antinociceptivas del 39% (de reducción del dolor), mientras no exhibieron actividad antiinflamatoria. Otra especie del género Agaricus, el Agaricus bisporus exhibió las dos. Se resalta en este trabajo cómo mínimas diferencias en las estructuras de algunas moléculas ofrecen resultados diferentes. No obstante, existen otros muchos trabajos científicos donde se describen, a través de otros principios activos diferentes a los fucogalactanos, cómo el Agaricus blazei también exhibe propiedades antiinflamatorias. Se abundaría con ello, en un estudio más exhaustivo, tanto en las diferentes clases o variedades de Agaricus blazei o champiñón del sol, como en que una de las maravillas de este champiñón, cuando es de verdadera calidad, es que se le describen muchos principios activos que actúan de manera simultánea entre sí.

Por ejemplo, en el capítulo de blazei.org, sobre otras actividades farmacológicas investigadas al Agaricus blazei o champiñón del sol, se puede leer:

Por último, si el Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol (Ji Son Rong en China), fue adoptado rápidamente por la Medicina Tradicional China, e inscrito administrativamente por la autoridad sanitaria de ese país dentro de ese uso medicinal “contra inflamaciones tisulares”, en 2009, Padilha et al. describen cómo es posible que sea útil contra enfermedades inflamatorias, a través de la activación del sistema inmunológico y de sus células [23].

Padilha, M. M., Avila, A. A. L., Sousa, P. J. C., Cardoso, L. G. V., Perazzo, F. F., & Carvalho, J. C. T. (2009). Anti-inflammatory activity of aqueous and alkaline extracts from mushrooms (Agaricus blazei Murill). J Med Food, 12(2), 359–364.