Una información más completa y documentada que la que contiene esta entrada se puede encontrar en la Blazeipedia blazei.org – una enciclopedia en continua construcción y actualización sobre el Agaricus blazei Murill, champiñón del Sol o portobello de almendra, en el capítulo sobre su verdadera historia, mitos y leyendas, en el artículo Mitos con respecto a la pretensión comercial de tener una seta novedosa, que no es el Agaricus blazei Murill, y mucho más efectiva, como seta medicinal, ahora bajo el nombre de complemento alimenticio, básicamente en la forma de múltiples derivados.

Alguno de los aprovechamientos comerciales que incluso han pasado, por llamativos, a la literatura científica nos los ofrece, por ejemplo, la empresa Cogumelo do Sol, que registró comercialmente ese nombre. Esta empresa, propiedad de un antiguo agente comercial, el Sr. Mario Kimura, llega a pretender que el Agaricus blazei Murill en realidad es otra seta distinta y exclusiva que sólo ellos comercializan, mayormente, en un pandemónium de derivados. Su éxito comercial fue notable, abriendo una cadena de tiendas y publicitándose de modo más que significativo por la televisión y otros medios de masas en Brasil.

Así, en un trabajo de literatura científica sobre el Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol, Verdades y mitos sobre el Agaricus blazei Murill, se expone, en relación con la empresa Cogumelo do Sol, de D. Mario Kimura:

Hongos medicinales: ciencia contra beneficio

Otro aspecto negativo creado por puros intereses económicos es el intento de explotar este hongo en exclusividad. A pesar del hecho de que el término Cogumelo do Sol®se hizo popular entre los productores como nombre común del Agaricus blazei Murill, el nombre Cogumelo do Sol®fue registrado como una marca comercial por una compañía de Sao Paulo. Además de apropiarse de un nombre ya en uso, la misma comapñía informó que, basados en un estudio del Dr. Pergler de los Royal Botanics Gardens de Londres, su Cogumelo do Sol®era muy similar al Agaricus sylvaticus Shaeffer y que era el resultado de la fusion de varios hongos y un híbrido no encontrado en la naturaleza. Nay una serie de contradicciones en la información relativa al Agaricus blazei Murill presentada por esta compañía. Primero, no hay informes algunos en la literatura científica de un hongo denominado Agaricus sylvaticus Shaeffer, aunque hay un Agaricus silvaticus Schaeffer.

A tenor de la similitud entre estos nombres es casi cierto que el así llamado A. sylvaticusShaefferse identificó con la especie Agaricus silvaticusSchaeffer, ya conocida durante décadas. Alguien, probablemente por error, lo entendió así para cambiar algunas letras, sustituyendo la letra “i” en el nombre científico por “y” y omitiendo la letra “c” en el nombre del autor. El hongo Agaricus silvaticus se describe en la literatura científica como nativo de regiones templadas, al contrario de lo que se conoce del hongo encontrado en la región de Piedade, en Sao Paulo, que se envió a Japón para su identificación, este hongo se cría bien a temperaturas de alrededor de 25ºC. Algunas muestras del hongo de Piedade fueron enviadas desde Japón al Dr. Heinemann en Bélgica, quien lo identificó como Agaricus blazei Murill, miesntras el Instituto de Biología de Sao Paulo envió otras muestras al Dr. Pegler quien Fellipe Jr (1999) erróneamente informó que habían identificado como Agaricus sylvaticusShaeffer. Parece que las muestras fueron identificadas como de diferentes especies y que el Dr. Pergler probablemente no lo consideró como una nueva especie sino que era similar al Agaricus silvaticusSchaeffer.

Los pocos trabajos científicos sobre el Cogumelo do Sol®, citándolo como el Royal Sun Agaricus®, se refieren como una variante natural del Agaricus blazei Murill, pero si eso fuera cierto, entonces el royal Agaricus no podría haber sido considerado nunca como una nueva especie, sino sólo como una de las numerosas estirpes miceliales del Agaricus blazei Murill. Hasta donde conocemos, no se ha publicado un solo artículo en literatura científica sobre propiedades antitumorales, u otras clases de actividades terapéuticas, del Agaricus Silvaticus, aunque algunos sitios de Internet lo mencionan como una especie venenosa capaz de producir síntomas como los de la gripe.

La afirmación que el Cogumelo do Sol® fue un resultado de la fusión de varios hongos no tiene ninguna base científica, porque la fusión de los hongos para producir nuevas especies no se producen fácilmente. Si esto hubiera ocurrido de hecho, debería haber una descripción detallada de la metodología, preferiblemente publicada en literatura científica, y el hecho de que no hay base para la fusión de estirpes miceliales eleva las dudas sobre la consistencia de mucha de la información publicada sobre este Cogumelo do Sol, que podría no ser cierta necesariamente.

Por cierto, a mí nunca se me ocurrió ni se me ocurre registrar comercialmente el nombre común en español de champiñón del Sol, desde que se lo improvisé. Nombre que ha terminado siendo reconocido como nombre común en español de este champiñón, y con el que se le encuentra comercialmente en centenares de sitios en Internet.

A lo publicado anteriormente cabe añadir mi experiencia personal. Cuando conseguí el reconocimiento de la legalización del Agaricus blazei Murill en su puesta en el mercado, y mientras ejercía la actividad de importación, fui invitado por la empresa Cogumelo do Sol a Brasil, ciertamente, tratándonos a cuerpo de rey, pero insistiendo en que se trataba de una especie exclusiva y nueva; sólo con interés en que les comprara la pléyade de derivados que comercializan, no la seta en sí, a la que el Sr. Kimura se negaba sistemáticamente a denominar Agaricus blazei Murill, sino la suya exclusiva, que en su leyenda con la que se publicita dice haber descubierto él … Por la seta en sí, me pedía más dinero al por mayor del precio ya oneroso con que yo la ponía en el mercado al por menor. Eso sí, expuesta como condición fundamental que en el etiquetado figurara Agaricus blazei Murill, y creyendo que las ventas saldrían adelante, no puso mayor reparo. En octubre de 2007 la podría adquirir … más cara todavía, a unos 500 dólares de Estados Unidos el kilo. Se hizo muchísimo dinero con el Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol durante mucho tiempo por parte de algunas empresas en Brasil, sobre todo, en sus ventas a Japón. La impresión que llevé es que estaban convencidos que en la Unión Europea se vendería entre 500 y 1000 dólares el kilo … ¡qué despropósito y presunto aprovechamiento!

De hecho, yo ya había importado y conocido productores que le vendían Agaricus blazei Murill a la empresa Cogumelo do Sol, del Sr. Kimura, para que lo revendiera como ese Cogumelo do Sol®que suponía exclusivo … Y además lo había importado a una fracción de los precios que me ponían, siendo ya caro.

El caballero que hizo de intermediario para ese viaje, que siempre nos trató a cuerpo de rey, hay que reconocerlo, era también un abogado de prestigio, según él, y actor en los spots publicitarios de televisión de esa empresa Cogumelo do Sol, afirmando bondades terapéuticas de sus derivados, de sus pastillas, que en la historia que contaba no podrían ser ciertas tampoco – además de no existir estudios serios en literatura científica sobre toda esa multitud de derivados. De hecho, la Administración competente del Estado de Sao Paulo terminó tomando cartas en el asunto, para que cesara ese tiempo de publicidad que podría llegar a considerarse antiética para muchos.

Poco antes y con inmediata posterioridad a la intervención como intermediario de este caballero que era actor de publicidad de Cogumelo do Sol, pretendió ir a medias con mi negocio, demostrándose posteriormente que sin hacer absolutamente nada ni correr ningún riesgo. Me dejó meses sin actividad, sin proveedor; se le indicó una empresa de aparente calidad desde donde exportar – una actuación artificial, para que hiciera algo por llevarse la mitad de todo – y lo único que conseguí fue que no me pudiera poner en contacto directo con esa empresa. Jamás puso un céntimo. Lo pagué yo todo. El alimento, mediante transferencia bancaria directa a esa empresa, cuando meses después se dignó en darme el número de cuenta y código SWIFT; el transporte internacional, deseperado, poniéndole por adelantado la cantidad mediante la empresa internacional de transferencia de dinero Western Union, pese a ser muchísimo más caro, pero para que saliera inmediatamente – el hombre se esperó hasta cobrar ese dinero; todo, a los efectos de que él no tuviera que arriesgar un sólo céntimo. Pese a llevarse la mitad artificialmente por no hacer ni arriesgar absolutamente nada, cuando por fin salieron las exportaciones, las evidencias son que tuvo que haber irregularidades, que, como no me dejaba comunicarme directamente con la propia empresa que yo le había señalado, quizá hasta pondrían de manifiesto que ni las preceptivas etiquetas para la Unión Europea podrían ser correctas, si es que se las habían puesto, como yo le había insistido mil veces. Por primera vez, me eran retenidas y rechazadas esas importaciones, notificándoselo al exportador, sin que este caballero me comunicase absolutamente nada nunca, pese a pretender llevarse la mitad de los beneficios de su distribución. Es más, al día siguiente de la notificación de rechazo que se comunica a Brasil, desde allí se imparten órdenes celéreas para que se abandonen las mercancías en las Aduanas, para que se destruyan cuanto antes … sin comunicarme siquiera esa situación, esa notificación ni, mucho menos, que disponía de un mes para recurrir, estando ganado de antemano en esos momentos ese recurso contra el rechazo de mis importartaciones.

En tres años, no sólo no me comunicó ni un solo papel, ni siquiera la factura, sino que en documento oficial pretende manifiestas faltas a la verdad, para justificar falazmente que de modo artificial quería la mitad de todo por no hacer absolutamente nada, no correr ningún riesgo, y que prefería dejarme sin la industria que tantos años me había costado legalizar, antes de correr, siquiera, el riesgo del compromiso de tener que pagar los portes de vuelta de las mercancías a origen, a Brasil. A mayor abundamiento, se arrogará o insinuará haber realizado pagos, cuando no puso jamás un céntimo. No figura, además, en un solo documento de esas exportaciones.

Un año después de ese despropósito que me arruinó completamente mi vida, me ponía el kilo a casi 500 USD, como precio especial por ser actor de publicidad de la empresa Cogumelo do Sol …

Y casi tres años después, por llevarse de modo artificial la mitad de todo, sin hacer ni arriesgar absolutamente nada, todavía no me ha dado traslado ni de un solo papel, ni siquiera de la factura … Pero faltando a la verdad en la narración de los hechos de modo patente, manifiesto y flagrante, en documento oficial …

Cuando se habla de moralmente fraudes para los consumidores finales, no hay que olvidar tampoco los que se producen para las empresas. Y ciertamente que el calvario que este Sr. me hizo pasar, y cómo me causó perjuicios de imposible reparación, o cómo faltó a la verdad en documento oficial, se acredita de modo válido en derecho (eso sí, aparentemente empresas sin aparentemente mucho escrúpulo se hicieron de oro durante años con mi desgracia, aprovechando torticeramente mi trabajo de muchos años).

Para conseguir el mejor Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol, para muchos, recomiendo que se haga a través de agaricus.es.

Anuncios