Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol producido de modo natural cerca del Trópico de Capricornio en Brasil

Agaricus blazei Murill natural en las montañas de la Sierra de Piedade

En blazei.org – la Blazeipedia – una mini-enciclopedia sobre el Agaricus blazei Murill, champiñón del Sol o portobello de almendra, con el espíritu de la Wikipedia, en su capítulo mitos y leyendas comerciales, Mitos, leyendas y aprovechamientos comerciales mediante errores o publicidad engañosa, así como en los artículos sobre distintas clases de Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol y muy significativas diferencias entre ellas, distintos niveles de propiedades o ausencia de las mismas y posibles hipotéticos peligros de algunos productos, se expone más y mejor documentada información de calidad que en las entradas de este blog al respecto.

Cuando se hizo famoso en España el Agaricus blazei Murill – o champiñón del Sol -, muchas empresas y sitios apreciaron una gran oportunidad lucrativa. Lo que menos importaría sería lo que comercializaran realmente; lo único que se vislumbra como verdaderamente importante para ellos sería obtener beneficio fácil. Pero, en el fondo, se trata de jugar con la salud de seres humanos, según mi opinión.

El Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol – nombre que yo le puse y que se ha reconocido como nombre común en español para esta seta – se hace famoso en España e Iberoamérica, en gran parte, por la publicación de un artículo en la revista DSalud en febrero de 2003. En ese artículo, se falta a la verdad en algunas cosas – yo soy el David de ese artículo -, se inventan algunas otras (con ánimo obviamente de llamar más la atención o hacer más vendible ese reportaje), no se exponen temas esenciales, o se hace de pasada y, por supuesto, desde esa fecha, febrero de 2003, hasta el presente, se encuentra totalmente sin actualizar de modo severo.

Si es de buena calidad, se trata del mejor champiñón gastronómico del mundo, y una de las mejores setas culinarias de modo absoluto. Véase, por ejemplo, el artículo de blazei.org al respecto. Véase, así mismo, las diferencias de calidades en ese sentido. De hecho, fuera de leyendas comerciales interesadas -que a mí también me engañaron hace diez años-, es la adaptación afortunada y misteriosa a unas montañas tropicales de Brasil del Agaricus subrufescens Peck, o champiñón de almendra, una seta de alto valor gastronómico que se llega a comercializar a finales del siglo XIX y principios del XX en toda la Costa Este de EE.UU, hasta quedar desvanecida por la preponderancia absoluta del Agaricus bisporus, o champiñón común (de muchísima menos calidad fruitiva, pero mucho más barato y que se puede producir en cualquier sitio, prácticamente, mientras el Agaricus blazei es tropical).

Poco parece importarle a otras empresas, utilizando como monografía de propaganda para vender un derivado del champiñón del Sol o Agaricus blazei Murill, copian literalmente ese reportaje antes mencionado de Discovery DSalud. Aunque mi interés en el mismo era precisamente evitar la comercialización torticera de derivados, como cápsulas, pastillas y extractos que no acreditarían nada, ni de las producciones comerciales de este champiñón que sólo buscarían la rentabilidad económica, y que tampoco acreditarían apenas nada, si es que acaso acreditaran algo; así como resaltar que es el mejor champiñón gastronómico del mundo, si es de buena calidad. Cierto es que también se trata de una de las especies más importantes en cuanto a investigaciones en biotecnología y medicina, pero esas publicaciones científicas hay que leerlas muy bien para saber qué tipo de seta realmente está siendo ensayada, y cómo se administra en esos ensayos -lo que ya descarta esos improvisados derivados comerciales, según mi opinión.

Se publicitan de modo agresivo con ese reportaje que tiene ya más de cinco años, sin actualizar, por supuesto, la inmensa cantidad de información científica seria que desde entonces se ha publicado en revistas científicas; ocultando que derivados, como los que se promocionan en esas páginas, posiblemente no acrediten nada. Y ya que copian también literalmente ese artículo y posteriormente capítulo de un libro -, en cierto sentido, desafortunados, sin mencionar la fuente de origen ni la fecha del mismo, también ocultan algo que comercialmente les vendría muy mal: la recomendación posterior que esa revista hace de lo que consideraba y considero que es el mejor Agaricus blazei Murill o champiñón del Sol que se producía por Sidney Rizzo Jr. -información que además se me sonsacó de modo desleal, puesto que no quería indicar ningún origen comercial hasta que se reconociera legalmente en España; el autor de ese reportaje de DSalud lo que hizo fue preguntarme de modo personal, y recalcando que era de modo personal, si yo conocía alguna producción que fuera buena-. Qué duda cabe, esa información estaría de más en su forma de publicitarse, así como cabe reprochar a esa revista que publicaran lo que me preguntaban de modo personal, y además se equivocaran de gruesa manera al mezclar a ese productor con la empresa agaricusfarm.com, que también mencioné porque me habían informado unos amigos que un caballero en Barcelona les había comprado y le parecía de una calidad mejor que lo que se podía encontrar en el resto de Europa -producciones de invernaderos o en extremo comeciales.

Ya que lo hacen sobre un reportaje al que, sin quererlo en muchos aspectos, y pretendiendo todo lo contrario, di lugar, es lógico sentir cierto enfado al comprobar cómo se utiliza el nombre común que le puse en español al Agaricus blazei Murill, champiñón del sol, y cómo el beneficio sigue derrotando sistemáticamente a la ciencia.

Además de los errores, omisiones y algunas faltas a la verdad en ese reportaje plagiado en tiempo por amatusalud.com, en estos cinco años la miríada de nueva información científica publicada por las revistas especializadas ha cambiado bastante esos datos sesgados y torticeros que sirven de publicidad agresiva.

Si se preocuparan realmente de lo que venden, intentarían comercializar lo mejor, no lo más rentable, en forma, además, de derivados, que no acreditarían nada científicamente, e intentarían actualizarse en información científica seria con respecto a lo que ofertan, resaltando que su naturaleza primaria es la de un alimento excelso.

Para su información, el mejor Agaricus blazei Murill o champiñón del sol, para muchos, se puede conseguir a través de Agaricus.es.