Con la misma dirección que Hifas da Terra, en Bora, Pontevedra, y con el mismo número de teléfono, nos encontramos ahora con micosalud.com. En sus páginas sobre el Agaricus blazei Murill en cápsulas, en una nueva presentación más llamativa, se puede leer:

Hongo originario de las regiones montañosas de la Mata Atlántica do sul del  estado de Sao Paolo, en la ciudad de Piedade (Colauto et al.,2002). En los años 60, epidemiólogos japoneses estudiando la población nativa de Piedade, observaron que la tasa de enfermedad en esta región era extremadamente baja y tras analizar sus hábitos lo relacionaron al consumo regular, en la dieta, de este hongo identificado en 1972 como Agaricus blazei Murrill.

Los experimentos llevados a cabo en ratón en Japón verificaron que este hongo determinaba una activación significativa del sistema inmunitario superior a aquella atribuída a Shiitake, Maitake, Reishi y otros hongos considerados “medicinales”.

Características

Información restringida a profesionales de la salud.

Tanto como el Agaricus blazei Murill de Hifas da Terra comercializado en El Corte Inglés falta a la verdad cuando en el envase afirma utilizado por los indios amazónicos, que nunca lo han conocido en esta nueva presentación bajo Micosalud, deberían conocer a ciencia cierta, si tanto saben de este champiñón , que  es falso que en los años 60, epidemiólogos japoneses estudiando la población nativa de Piedade, observaron que la tasa de enfermedad en esta región era extremadamente baja y tras analizar sus hábitos lo relacionaron al consumo regular, en la dieta, de este hongo identificado en 1972 como Agaricus blazei Murrill.

Esa leyenda de los estudios epidemiológicos que nunca existieron y de un consumo habitual en la dieta que tampoco ha existido nunca es cierto que nace con fines comerciales y tiene traslado a algunos artículos tempranos de la literatura científica (por cierto, a principios de los años dos mil me permití corregir algunas de esas introducciones en trabajos científicos de autores de prestigio). Pero no es menos cierto que quien tenga una mínima idea sobre la verdadera historia del Agaricus blazei Murill, o quien se haya leído algo más que la introducción errónea de algún artículo científico que le venga bien para utilizar una leyenda comercial como publicidad, ocultando el resto de posterior literatura científica; o quien hays visitado su solar originario; o conozca esa zona del Brasil y a sus habitantes de origen japonés, sabe a ciencia cierta del tremendo despropósito de esa información sólo con fines comerciales, para llamar la atención. Jamás ha existido ese consumo habitual de este champiñón excelso entre la población de origen japonés de Piedade, ni en todo Brasil. Nunca. Fue un mito. Se empezó a comercializar por D. Takatoshi Furumoto, un granjero brasileño de origen japonés a partir de los setenta como Agaricus Piedade, por sus grandes valores gastronómicos. Ese mito de los estudios epidemiológicos nace con origen en intereses comerciales a finales de los años noventa, y se cae a pedazos ante quien tenga la más mínima idea de la verdadera historia de este champiñón, o tenga algún conocimiento más general del consumo de setas comestibles en Brasil, sobre lo que hay también muchas publicaciones científicas.

De nuevo, insistir en lo que tanto las publicaciones científicas como este blog que las ha recogido consideran fundamental: las propiedades que se le describen al Agaricus blazei Murill (no Murrill) en el estado actual de la ciencia, se refieren la seta natural tropical cultivada en su emplazamiento original de las montañas de Piedade, en Sao Paulo;siendo también cultivos a campo abierto, la variación de la composición -propiedades-, e incluso de la cantidad de beta-glucanos, varía tremendamente según el emplazamiento de la producción fuera de esas montañas, varía con el clima, con la época del año, con el substrato, … al punto que ya se no se evidencian muchas de esas propiedades. De igual modo, la variación es extrema entre unos cultivos a campo abierto -que no sólo ya cambian la composición, sino hasta la morfología, fuera de las montañas de Piedade, dando lugar a cepas distintas- y producciones comerciales de invernaderos, como las que nos ocupan -recuérdese que es una seta originaria de una zona tropical, es un champiñón de clima cálido.

Y una variación también mayor se alcanza cuando, además, se transforma esa seta en rentabilísimos derivados, cápsulas, que no pueden acreditar, ni aunque fueran con la seta óptima, que ni de lejos lo son, lo mismo que el champiñón en sí.

Confío en que esa verdadera información sobre los distintos tipos de seta, con qué setas específicas se realizan realmente los experimentos científicos y ensayos clínicos publicados, que nunca se realizan con ese tipo de cápsulas … los pongan los responsables de Hifas da Terra y Micosalud en conocimiento de los profesionales de la salud, verdaderamente; y que publiquen ensayos clínicos reglados con esas cápsulas suyas, porque en el estado actual de la ciencia, serán rentabilísimas, pero no acreditarían científicamente nada. Porque, siendo este champiñón una de las especies más interesantes, tanto gastronómicamente como en investigaciones, de ese tipo de seta de invernaderos y de esas cápsulas, en el estado actual de la ciencia no cabría esperar apenas nada, según mi opinión. Confío en que verdaderamente pongan en conocimiento de los profesionales de la medicina a los que se refieren lo que viene en blazei.org, la enciclopedia sobre el Agaricus blazei Murill o champiñón del sol, o en el buscador académico blazeipedia.eu.org, como el anterior, tanto para el Agaricus blazei Murill como alimento de gourmet, como para hongos y setas medicinales.

Por último, reprochar lo que se acredita de que, con publicidad fácil y engañosa, mientras yo me dejaba la vida por el reconocimiento legal de este champiñón y su semiconserva en España, estas empresas no tuvieran lucro aparente en lucrarse contra una prohibición expresa del Ministerio de Sanidad y Consumo, que yo sólo combatí y gane, después de años de lucha, como ahora se va a venir a demostrar en otros procedimientos administrativos.

Anuncios