Así como en una entrada anterior de hoy mismo, ¿Agaricus bisporus anticancerígeno? (véase la increíble pero documentada anécdota sobre el champiñón común y el shiitake al final de esta entrada), )he intentado satisfacer un poco la curiosidad de un gentil lector o lectora de este blog sobre el Agaricus bisporus o champiñón común como anticancerígeno -puesto que reiteradamente introducía esos términos de búsqueda en google.es o en otros buscadores, vengo observando que sistemáticamente, todos los días, también se introducen los términos de búsqueda “hifas da terra” o “hifasdaterra” o “www.hifasdaterra.com”; literalmente, todos los días.

Comentaré un tema relacionado. El día 3 de este mes di entrada a un recurso extraordinario de revisión contra la resolución dictada por el Sr. Ministro de Sanidad y Consumo el 14 de abril de 2008, desestimando la nulidad de pleno derecho de la Instrucción 34/IM/2006, del entonces Ministerio de Sanidad y Consumo (hoy de Sanidad y Política Social). Dicha Instrucción, establecía que:

… según la AESA, el hongo deshidratado no tiene un reconocimiento de consumo en cantidades significativas en la Unión Europea con anterioridad a mayo de 1997 y, por tanto, entraría dentro del ámbito de aplicación del Reglamento (CE) 258/97 (artículo 1 punto 2). Esto significa que, por el momento, sólo es posible la importación y comercialización en España del hongo fresco de la especie Agaricus blazei Murill, no siendo posible su importación y comercialización en España como alimento en estado deshidratado.

Esa Instrucción se mantuvo oficialmente en vigor desde el 13 de marzo de 2006 hasta el 25 de septiembre de 2007. En el expediente que se resuelve, a mayor abundamiento, se insiste en que como complemento alimenticio tampoco se podía poner en el mercado, sólo fresco.

A mi juicio, lamina todo el Derecho comunitario de aplicación, como también me destrozó y arruinó la vida entera y me causó perjuicios de imposible reparación. A mayor INRI, cuando fui yo mismo quien dio a conocer este champiñón en España y quien se dejó la piel por la primera legalización del mismo, para lo que tuve que apelar indirectamente a la generosidad del Reino de los Países Bajos y realizar consulta a la Comisión Europea. A una primera solicitud de autorización sanitaria de funcionamiento e inscripción inicial en el Registro General Sanitario de Alimentos de una industria alimentaria que sólo contemplaba el Agaricus blazei Murill en semiconserva por deshidratación, tuve que soportar más de veintiséis meses para que se me concediera todo el 28 de octubre de 2004. Durante los últimos cinco meses de ese procedimiento, los correspondientes responsables de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria cometieron las más graves irregularidades concebibles, entorpeciendo hasta niveles inauditos que se me pudiera conceder lo solicitado.

El 10 de febrero de 2006 me fueron detenidas unas importaciones, se pidió informe a la AESAN, y se dio lugar a la Instrucción anterior, ocultando todos los antecedentes por los que me fue concedida la puesta en el mercado del champiñón deshidratado. Si al principio ni siquiera se reconocía que se pudiera poner el champiñón fresco o genérico, tuve que apelar indirectamente al Reino de los Países Bajos para que por favor instara un acuerdo oficial en sede comunitaria. Y lo hicieron (Reunión del Grupo de Trabajo de Nuevos Alimentos de la Comisión Europea de noviembre de 2003). Y les pedí que especificaran el estado del champiñón fresco, por los siguientes motivos:

  1. se me denegaba la industria alimentaria de importación que sólo la contemplaba en semiconserva con el argumento de que en estado neutro o genérico -esto es, también fresca- no era alimento o le era de aplicación el Reglamento (CE) 258/97 (… revisada la documentación no se justifica la autorización sanitaria de funcionamiento ya que el único producto que se pretende comercializar es el Agaricus blazei Murill, hongo que no está considerado dentro del ámbito alimentario, y por tanto tampoco procedería la inscripción de la empresa como industria alimentaria … );
  2. porque si fresco no se incluye en el Reglamento (CE) 258/97, su conserva por deshidratación tampoco (en palabras de la propia Comisión Europea explicando ese Reglamento CE, para ser considerado nuevo un alimento debe formar parte de una de las categorías de alimentos nuevos -de las listadas en ese artículo 1.2 del Reglamento CE 258/97-. Esta condición es válida incluso si el alimento no se utilizó para el consumo humano en una medida importante en la Comunidad antes del 15 de mayo de 1997. De igual modo, El Reglamento se aplica: … a los alimentos e ingredientes alimentarios cuyo valor nutritivo, metabolismo o contenido de sustancias indeseables han sido modificados de manera significativa por el proceso de producción -artículo 1.2.f);
  3. para diferenciarla expresamente de derivados y complementos alimenticios basados en este champiñón (aunque en el contexto del Reglamento CE 258/97, los alimentos, ingredientes alimentarios y complementos alimenticios son indiferenciables, en contra de lo mantenido de manera imposible por el Sr. Presidente de la AESAN y correspondientes responsables de este departamento ministerial); y
  4. porque me pareció más conveniente una confirmación a nivel europeo como seta fresca, entendiendo de ese modo como el champiñón genérico, que no como deshidratada o en su conserva por deshidratación, aunque en mi leal saber y entender el único consumo humano significativo que presentó esta seta antes del 15 de mayo de 1997 fue deshidratada, y fresca sólo se pone en el mercado de la Unión a partir de septiembre de 2002, con la presentación de la primera producción comercial en el Reino de los Países Bajos, un mes después de que, el 6 de agosto de 2002, solicitara la autorización sanitaria de funcionamiento e inscripción inicial en el Registro General Sanitario de Alimentos de una industria alimentaria que sólo contemplaba el Agaricus blazei Murill deshidratado. En ese sentido, este Ministerio ha venido a opinar lo mismo con respecto a los cientos de setas comestibles que inscribe en el Código Alimentario Español mediante el Real Decreto 30/2009, de 16 de enero, especificando esas listas tasadas como setas frescas, y reconociéndolas directamente también inscritas en el Código Alimentario Español sus conservas mediante tratamientos autorizados, como congelación, deshidratación, encurtido …

De modo sobrevenido, sin embargo, se dictó esa Instrucción -a mi juicio, un despropósito-, que sólo conseguí que no siguiera en vigor después de veinte meses de lucha administrativa, apelando en consultas a las muy generosas autoridades alimentarias de cuatro Estados miembros más, y a la Comisión Europea. No será hasta que me llame desde Bruselas la máxima autoridad en evaluación alimentaria de la Comisión Europea, cuando diez días después, la AESAN dictamine que ya no tenía yo ninguna restricción. La Consejería de Salud de la Junta de Andalucía también lo confirmó. Y el Sr. Subdirector General de Sanidad Exterior, también, sólo que tres meses más tarde …

(a mi instancia previa, y tras exponer por su parte que se ha recibido nuevas instrucciones de la AESAN en esa subunidad) … nos complace comunicarle que con fecha 25 de septiembre de 2007 han sido enviadas a nuestros Servicios nuevas Instrucciones en relación con la importación de hongos deshidratados de la especie “Agaricus blazei Murill”.

Nadie se puede imaginar la de irregularidades gravísimas que tuve que soportar porque el Ministerio de Sanidad y Consumo no quería dar su brazo a torcer con esa imposible y gravísima Instrucción 34/IM/2006. Pero, desde luego, si yo me dejaba la vida entera en una lucha en solitario, qué duda cabe que otros no tuvieron esos escrúpulos e hicieron su agosto, pero bien hecho …

Sin embargo, no ya desde que se me autorizó por primera vez la legalidad de este champiñón deshidratado, el 28 de octubre de 2004, sino desde que me hicieron el muy irregular reportaje en DSalud, se empezó a comercializar en España cada vez más. Y durante la vigencia de esa injusta Instrucción 34/IM/2006 que sólo yo combatí y gané -para perderlo todo en esta vida-, empresas como Hifas da Terra hicieron su agosto con sus producciones gallegas de interior y, sobre todo, con las cápsulas -productos con los que siempre he sido muy crítico, porque no son ni de lejos lo mismo que la seta natural importada de las montañas tropicales de Piedade-. A mayor extrañeza, no se entiende cómo se podían preceptivamente notificar las puestas en el mercado de esos complementos alimenticios, y que el Ministerio de Sanidad y Consumo mantuviera a toda costa esa gravísima Instrucción 34/IM/2006 …

Aparentemente, como expongo en ese recurso extraordinario de revisión de 3 de noviembre de 2009, ni siquiera se comunicó preceptivamente esa Instrucción, no ya a la Comisión Europea, sino a las comunidades y ciudades autónomas. Pero sigo sin comprender cómo entonces se admitían las notificaciones de puesta en el mercado de las cápsulas de Agaricus blazei gallego … durante veinte meses. Los veinte meses en los que lo perdí todo en la vida, después de haberme dejado años y años de lucha por el reconocimiento y el conocimiento de este champiñón en España. Incluso se publicitaban las empresas que lo comercializaron contra esa prohibición expresa, por injusta que fuera, con el reportaje tan irregular que me hicieron en DSalud. El otro origen del conocimiento de esta seta fue a través del privilegio que tuve de la amistad e interés de profesores de la Facultad de Farmacia de la Universidad de Granada.

Pero lo cierto es que, hasta la fecha, el Sr. Ministro de Sanidad y Consumo anterior se ha ratificado en que mediante esa imposible y gravísima Instrucción, estaba prohibido poner en el mercado español todo lo que no fuera la seta fresca hasta el 25 de septiembre de 2007.

En mi opinión, que es la que basa ese recurso extraordinario de revisión -que tan bien les vendría a todos los que se aprovecharon para hacer su agosto para vender con publicidad agresiva sus variedades y derivados de Agaricus blazei, con los que siempre yo y el estado actual de  la ciencia hemos sido tan críticos, por otra parte-, el Reino de España infringió gravemente en mi caso el artículo 1 de la Decisión 3052/95, de los artículos 5, 6 y 243 del Reglamento (CEE) 2193/92, del artículo 1 y otros correspondientes del Reglamento (CE) 258/97, así como del artículo 2 del Reglamento (CE) 178/2002; además de muchísimas más irregularidades.

Agaricus.es, el champiñón del sol original de las montañas de Piedade, en Sao Paulo,  no inició su actividad hasta que volví a ganar, aunque el Estado español se ratifica en que estaba prohibido poner en el mercado el champiñón deshidratado, en polvo, o cápsulas, elixires, extractos … hasta el 25 de septiembre de 2007.

Veamos qué resuelve ahora la Sra. Ministra de Sanidad y Política Social.

Los errores de hecho que amparan el recurso son treinta; los documentos fundamentales que no aparecen en el expediente, dieciséis; las imposibilidades lógicas, fisiológica y contenidos imposibles, incontables, según mi opinión; la laminación de la normativa comunitaria de aplicación, sistemática y variada, según mi opinión …

Relacionado también en ese recurso extraordinario de revisión, se menciona las inscripciones de los nombres comunes que tuvo el Agaricus blazei Murill en distintos Estados miembros de la Unión en el Catálogo de Nuevos Alimentos de la Unión Europea, desde que en 1999 empecé mi lucha por su reconocimiento y conocimiento también a nivel europeo:

Himematsutake , Almond Portobello , amandel paddestoel (NL) , pieczarka brazylijska (PL) , Murill gomba (HU) , Mandelpilz (DE) , vrsta kukmaka (SL) , žampion mandlový (CZ) , Brazīlijas atmatene (LV) , Champignion art (SE).

Y ya por pedir a la Sra. Ministra, le solicito también, como haré al Grupo de Trabajo de Nuevos Alimentos de la Comisión Europea, que se inscriba el nombre común en español que le puse yo mismo, champiñón del sol -con el que termina siendo reconocido internacionalmente, incluso en sedes académicas de otros países-; porque lo cierto es que se tuvo que facturar más en España que en algunos de esos Estados que ha inscrito los nombres comunes para este champiñón en sus propios idiomas -aunque estuviera oficialmente prohibida su venta y puesta en el mercado. De paso, como siempre me arrepentí de haberle puesto ese nombre común en español -sobre todo, desde que conocí D. Mario Kimura, dueño y/o fundador de Cogumelo do Sol (marca registrada en Brasil)-, a ver si me admitieran el de champiñón de almendra.

Y para terminar por hoy, si en la entrada anterior, ¿Agaricus bisporus anticancerígeno?, se hablaba del champiñón común o de París, como anécdota, en ese expediente del que he recurrido la resolución del Sr. Ministro, también se contienen documentos inauditos sobre cómo se llega a dictaminar que el champiñón común y el shiitake deshidratados, las dos semiconservas de mayor presencia en los mercados nacional, europeo y mundial, tampoco se podían poner directamente en el mercado ... La verdad es que hay para dar y tomar …