En la página Cogumelo do Sol de blazei.org, la minienciclopedia sobre el Agaricus blazei Murill o champiñón del sol, se expone como el beneficio derrotó a la ciencia cuando el fundador de esa empresa Cogumelo do Sol©, D. Mario Kimura, pretendió que un imposible Agaricus Sylvaticus Shaeffer (seta que se da, no en clima cálido, como el champiñón del sol, sino en Centro Europa, por ejemplo) era en realidad el Agaricus blazei Murill, por meros motivos comerciales, para pretender tener una variedad exclusiva y mucho mejor de lo que ya se vendía desde Brasil en Japón como un auténtico fenómeno mediático. Este antiguo agente comercial incluso registró para su empresa el nombre tradicional del Agaricus blazei Murill, Cogumelo do Sol©.

Tuve el gusto de conocer personalmente a D. Mario Kimura, en una historia infausta que me arruinó la vida indirectamente, en un viaje a Brasil, donde me invitó y trató a cuerpo de rey, para ponerme esa seta, como ahora acredito, a un precio nueve veces más caro que el objetivo y registrado en la propia literatura científica. Incluso más caro de cómo esa empresa lo ponía al por menor en el propio Brasil, según también puedo acreditar a través de un documento de acusación de la Fiscalía del Estado de Sao Paulo contra esa empresa. Su obsesión era el disparate de que ese champiñón se vendía a más de mil euros en Europa. Eso no llegó a ocurrir ni en Japón en sus mejores tiempos. Cuando fundó su negocio y empezó a ganar mucho dinero con sus técnicas comerciales.

La verdad es que el verdadero interés que tenía era el de venderme, el que importara, sus derivados, cápsulas, comprimidos, extractos, … incluso cremas;derivados con los que siempre he sido muy crítico. Como sólo quería el alimento en sí, me puso ese precio. Pero creyendo que al final se lo compraría por ese despropósito de precio, y que sólo entraría en la Unión si se especificaba que era Agaricus blazei Murill y no ese imposible Agaricus Sylvaticus, transigió en poner eso en el etiquetado. El negocio era el negocio, después de lo persistente que se mostró, hasta grado extremo, con el error interesado del Agaricus Sylvaticus para hacer exclusivo publicitariamente lo que vendía su empresa. Y no entro en las calidades. Lo que yo vi en una plantación era en parte muy bueno. Aunque, francamente, con lo poco o casi nada que se produce ya en Piedade, no entiendo de dónde saca ahora las setas para sus nuevos comprimidos.

Hace unos días me he encontrado con un artículo de una publicación científica brasileña, sobre el extracto de Agaricus blazei de esta empresa Cogumelo do Sol©, en un experimento animal con ratones Wistar, a los que se inducía tumores en el hígado, y para probar que era protector del hígado, a través de una activación del sistema inmunológico.

Pero lo que me ha llamado realmente la atención es comprobar cómo ahora admite en utilizar como sinónimos Agaricus blazei Murill, el erróneo Agaricus brasiliensis y el imposible Agaricus Sylvaticus Shaeffer -una seta europea, por lo demás- con la que pretendió una falsa exclusividad, y que era mucho mejor que lo que, incluso los agricultores que le vendían a él, denominaban Agaricus blazei.

Vivir para ver, después de las que me hizo pasar y cómo pretendió aprovecharse con esos precios desorbitados …